Nuevo radar en la provincia para el control aéreo del Sureste español, que llega al Norte de África

Nuevo radar en la provincia para el control aéreo del Sureste español, que llega al Norte de África

El dispositivo puesto en marcha por Enaire dará cobertura a unos 670.000 kilómetros cuadrados

M. C. Callejón
M. C. CALLEJÓNALMERÍA

Enaire ha puesto hoy jueves en servicio un nuevo radar de última generación en el municipio de Turrillas, en el paraje natural de Sierra de Alhamilla, que dará cobertura y servicio de vigilancia a los vuelos del Sureste de la Península, así como al Norte de África, convirtiéndose, según esta sociedad, en el radar más importante del sector en Andalucía Oriental.

El nuevo dispositivo presta servicio a los centros de control aéreo de Sevilla y Barcelona y proporciona, asimismo cobertura a las aeronaves que despegan y aterrizan en el aeropuerto de Almería, además de contribuir a la información de vigilancia para los aeropuertos Federico García Lorca Granada-Jaén, Málaga-Costa del Sol, Internacional Región de Murcia, Murcia-San Javier, Melilla y Alicante-Elche.

En total, el radar controlará el espacio aéreo en un radio de unas 250 millas náuticas, que es el equivalente a una superficie de unos 670.000 kilómetros cuadrados. El nuevo sistema viene a sustituir al anterior radar secundario, instalado en el año 2000. Y, con el objetivo de reducir el impacto medioambiental de la instalación, tanto el radomo o estructura redonda envolvente como la torre de la antena están pintados en el color marrón del entorno circundante.

Este radar secundario está equipado con receptores digitales y tecnología Modo S, lo que permite disponer de mayor información sobre las aeronaves que están volando, gestionar el tráfico con más fluidez e incrementar la seguridad.

Usos

Este tipo de radares se utiliza para el seguimiento y vigilancia del tráfico, ya que facilitan información relativa a la posición de cada aeronave, su identificación y la altitud a la que vuela, permitiendo la localización e identificación de todo el tráfico que opera en su área de alcance.

Este radar incorpora, además, una estación redundante de Vigilancia Dependiente Automática Radiodifundida (ADS-B) que permite obtener la posición de las aeronaves a través de la información que estas difunden de sus sensores de a bordo. Una funcionalidad que permite seguir disponiendo de información de vigilancia ante fallos mecánicos de la estación radar.

Esta estación ADS-B ha sido cofinanciada por el mecanismo 'Conectar Europa' de la Unión Europea, dentro de un proyecto de implantación de vigilancia ADS-B presentado por los proveedores de servicio de navegación aérea español (ENAIRE) y portugués (NAV Portugal) y se une a los otros 15 radares Modo S ya instalados en España completando la cobertura en la zona sur de la Península.

Posicionamiento internacional

Esta instalación contribuye al posicionamiento internacional de Enaire como gestor de navegación aérea en el campo de la vigilancia, en línea con los requisitos europeos para introducir progresivamente nuevas tecnologías que mejoren la gestión del trafico aéreo en Europa.

Los radares secundarios Modo S y las estaciones ADS-B El radar secundario de vigilancia es un sistema que realiza una petición de información a través de una señal de radio a una determinada frecuencia que recibe el avión.

Al recibir esta señal, el avión responde a través del equipo llamado transpondedor, que decodifica la señal y envía la información requerida para que en tierra puedan identificar, además de su posición, parámetros como la compañía a la que pertenece, la ruta que lleva o la altura a la que vuela.

El radar secundario de vigilancia Modo S es una mejora con respecto al radar secundario monopulso, que es el que se ha estado usando hasta el desarrollo de la tecnología Modo S.

Este radar utiliza las mismas frecuencias pero tiene la capacidad de realizar interrogaciones selectivas, con lo cual disminuye la contaminación radioeléctrica.

Otra de las mejoras que proporciona la tecnología Modo S es que aumenta la capacidad de intercambio de información entre el radar y el avión, con lo que la aeronave puede proporcionar información de su plan de vuelo, la intención respecto a rumbo y altitud y otros parámetros del sistema de gestión de vuelo de la aeronave.

De las tecnologías disponibles para mejorar las prestaciones del sistema de vigilancia español, el Modo S es la más madura e implantada, lo que permitirá mejorar la operatividad con los distintos países europeos.

La estación de Vigilancia Dependiente Automática Radiodifundida (ADS-B) permite obtener los datos de posición de las aeronaves a través de la información que éstas trasmiten automáticamente de los sensores que llevan a bordo.

Es una tecnología novedosa que se espera, en un futuro, complemente a la información de vigilancia de los radares, permitiendo proporcionar información de vigilancia con menores costes y con menos impacto ambiental.