La detenida reconstruye junto al juez cómo acabó con la vida de Gabriel

Un agente de la Guardia Civil vigila el perímetro de la finca de Rodalquilar en la que se habría escondido el cadáver de Gabriel Cruz. /Miguel Cárceles
Un agente de la Guardia Civil vigila el perímetro de la finca de Rodalquilar en la que se habría escondido el cadáver de Gabriel Cruz. / Miguel Cárceles

La reconstrucción junto al juez ha culminado poco después de las seis de la tarde y se ha centrado en el entorno del pozo que hay junto a la vivienda de La Cañada de la Soledad, en Rodalquilar

Fran Gavilán
FRAN GAVILÁNRodalquilar

Ana Julia Quezada, la asesina confesa del pequeño Gabriel Cruz, de apenas ocho años de edad, ha reconstruido esta tarde junto al juez cómo sucedieron los hechos la tarde del 27 de febrero, el mismo día en el que se dio por desaparecido al pequeño. Después de prestar declaración ante la benemérita y asumir la autoría de la muerte del pequeño -al que, según su versión, golpeó tras una discusión y fruto del pánico, terminó ahogando cerrándole las vías de respiración- los agentes del Instituto Armado la han trasladado junto con el juez que dirige la investigación, Rafael Soriano, magistrado titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Almería, a diversos puntos 'calientes' del crimen. El primero de ellos ha sido el lugar en el que se deshizo de la ropa del pequeño.

Después, y acompañada de la comitiva judicial, ha sido llevada a la finca de Rodalquilar, en La Cañada de la Soledad -a apenas un kilómetro del núcleo urbano más cercano, el del poblado minero- y ha participado en el reconocimiento de la vivienda. Las pesquisas, con ella presente, se han centrado en una zona situada junto al aljibe anejo a la vivienda, donde habría cavado una fosa y habría ocultado el cuerpo del pequeño hasta el pasado domingo, cuando lo trasladaba envuelto en una manta hasta su vivienda en Vícar. Con la autora confesa del crimen había también agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil así como agentes de otras unidades como policía judicial o científica, además de la letrada de oficio que asiste a Quezada. La comitiva ha abandonado la finca poco después de las seis de la tarde.

Está previsto que Ana Julia Quezada Cruz pase mañana mismo a disposición judicial. Es justamente mañana cuando se cumplen las 72 horas que puede estar legalmente retenida antes de ser puesta ante el juez. La Guardia Civil se afana en cerrar los últimos flecos para entregarle mañana al instructor, junto con Quezada, una investigación sin vuelta atrás.

Fotos

Vídeos