48 horas contra el fuego en Gádor

48 horas contra el fuego en Gádor

Más de medio centenar de efectivos reanudan las labores de extinción del incendio de Terque, que se encuentra controlado

Miguel Cárceles / AGENCIAS
MIGUEL CÁRCELES / AGENCIAS

Un dispositivo formado por más de medio centenar de efectivos, entre bomberos, medios aéreos y otros técnicos especialistas, han reanudado en la mañana de este lunes las labores de extinción del incendio de Terque, en la sierra almeriense de Gádor, el cual se declaró en la madrugada de este pasado sábado.

Según ha informado un portavoz del Plan de Emergencias por Incendios Forestales de Andalucía, Plan Infoca, el dispositivo que ha reanudado las labores de extinción está formado por 48 bomberos forestales, un técnico de extinción, tres técnicos de operaciones, dos agentes de Medio Ambiente, una unidad médica de incendios forestales, tres vehículos autobombas y dos helicópteros de transporte y extinción. La misma fuente ha indicado que la dificultad del terreno y la existencia de torbellinos de fuego están dificultando las labores de extinción por lo que no hay estimaciones de cuando se podrá dar por controlado el incendio.

Cabe apuntar que el Plan Infoca dio por estabilizado el incendio sobre las 17.35 horas de este pasado domingo, tras lo que se decretó el nivel cero del Plan de Emergencias por Incendios Forestales de Andalucía, que llegó a alcanzar el nivel dos durante la jornada y que precisó la intervención de medios del Gobierno de la Nación y de la Junta de Andalucía.

1.200 hectáreas de terreno

Hay que echar la vista atrás mucho, muchísimo, para traer al caso un incendio tan devastador como el que ha mantenido en vilo este fin de semana a toda la provincia de Almería. Unas 1.200 hectáreas de terreno forestal (un campo de fútbol mide poco menos de una hectárea) antes ocupado por un enorme, bello y joven pinar se convertía poco menos que en ceniza. Las instantáneas, 21 kilómetros de diámetro de devastación, lo exhibe a las claras: árboles convertidos en esqueletos, el verdor amarillento de los montes en verano tiznado de un negro y un marrón ocre casi antinaturales. Y la amenaza de que todo podía haber sido aún peor. «Afortunadamente no tenemos que lamentar ningún daño personal, siempre nos quedará esa satisfacción», indicaba ayer José Nicolás Ayala, alcalde de Terque.

«Agradezco la intensa labor que realizan desde ayer sin descanso los profesionales del Infoca» Carmen Crespo | Consejera de Agricultura

Fue en su municipio en el que en la madrugada del sábado una tormenta seca de rayos y un campo que ya ni recuerda las últimas lluvias provocaron la mezcla perfecta. «Es otra satisfacción, saber que lo más probable es que no fuera provocado», añade. Desde entonces, el Dispositivo para la Prevención y Extinción de Incendios Forestales de Andalucía (conocido como Plan Infoca) ha luchado incansablemente por controlar unas llamas que se movían por el monte como unos bailarines de vals. Mecidas por el viento, volvían allá donde ya habían sido sofocadas.

«Estamos llamados a poner todos los recursos para intentar controlarlo lo antes posible» Lucrecio Fernández | Delegado del Gobierno

Centenares de bomberos forestales de Infoca en Almería, pero también de provincias como Granada, Jaén y Málaga se fueron dando relevos hasta que las llamas amenazaron con llegar a un barranco inaccesible. «Si llega a entrar ahí estaríamos hablando de otra cosa mucho más grave aún», indicaron ayer fuentes del operativo. Una veintena de medios aéreos tanto del Plan Infoca como de otros operativos de emergencias –del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación– acompañaban desde el aire lo que sus compañeros bomberos forestales intentaban atajar desde las laderas de la Sierra de Gádor hasta que, a mediodía de ayer, la Dirección Operativa del Infoca, que había mantenido durante más de 24 horas un operativo de perfil bajo –no corría riesgo ninguna zona poblada– aconsejaba a la Delegación de Gobierno elevar a la categoría dos el Plan de Emergencias desde el Puesto de Mando Avanzado.

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Esto era asumir que eran necesarios medios estatales de excepción además de los ya vigentes –también estaban operativos la Guardia Civil, la Policía Nacional, la Policía Autonómica o los servicios del Grupo de Emergencias de Andalucía–. La Delegación de Gobierno en Andalucía (el delegado, Lucrecio Fernández, acompañó a la consejera de Agricultura, Carmen Crespo, en la dirección de las actuaciones de emergencia desde el Centro de Defensa Forestal de Alhama) activó a la Unidad Militar de Emergencias, la UME, que localizó a varias decenas de sus operativos en los pliegues de la Sierra de Gádor. Los medios fueron fluctuando, pero nunca descendieron del centenar de efectivos de bomberos forestales, de la decena de autobombas y otros medios a pie de pista y de la veintena de medios aéreos en tanto en cuanto la visibilidad lo permitía. Además, se les sumó, a mediodía, medio centenar de soldados de la UME.

«Satisfecha y agradecida por la labor realizada por todos los que han trabajado en este incendio» Maribel Sánchez | Delegada Junta

No fue hasta la tarde que, debido al buen pronóstico de los acontecimientos, la Delegación fue rebajando de categoría el Plan de Emergecias hasta devolverlo a nivel cero poco antes de las siete de la tarde. Entonces, el director de extinción de Infoca había dado por «estabilizado» el incendio de Terque. Fuentes del operativo hablaban entonces de que habían logrado sofocar las llamas, pero aún existían «puntos calientes» que, ante un cambio de las condiciones climáticas podían revivir si no se refrescaba y vigilaba la zona.

«Es una zona muy azotada por el fuego, afortunadamente no hay daños personales» José Nicolás Ayala | Alcalde de Terque

Desde el Puesto de Mando Avanzado se informaba a última hora de ayer de que durante la noche, y tras la retirada de los medios aéreos por la falta de visibilidad (la hiperactividad de éstos durante todo el día dejó estampas impresionantes de los aviones cargando agua en las playas almerienses o, incluso, en la dársena comercial del Puerto de Almería) permanecerían en la zona decenas de efectivos tanto de Infoca como soldados de la UME en atención de evitar que cualquier rebrote hiciera que la pesadilla dantesca que recorrió la ladera norte de la Sierra de Gádor resurgiera. Un mal sueño que, afortunadamente, apenas se saldó, en el ámbito personal, con el desalojo de una decena de vecinos de sus viviendas diseminadas. Un mal menor.

El pinar que ardió por segunda vez: fue pasto de las llamas en 1991

Han pasado 28 años de aquello, pero ha dejado una muesca indeleble en la memoria de quienes lo vivieron. En el año 1991 el pinar de la Sierra de Gádor ardía y segaba de raíz más de 8.000 hectáreas de arboleda mediterránea. Fue el drama del verano: dos de cada tres hectáreas pasto de las llamas durante ese año preolímpico se quemó justamente en este fuego en la Sierra de Gádor. Los municipios afectados eran prácticamente los mismos:Canjáyar, Alhama, Alicún, Terque, Huécija, Enix, Felix, Bentarique, Íllar, Instinción... Prácticamente los mismos que se han visto envueltos en este último suceso.

Desde entonces, la zona, en la cara norte de la Sierra de Gádor, ha sido objeto de costosas reforestaciones que lograron, tras lustros de afianzarse, devolver la magia del paisaje de bosque mediterráneo de pineda y monte bajo a uno de los espacios forestales más bellos de la provincia de Almería. Hasta que este fin de semana ha vuelto a arder.

El alcalde de Terque, José Nicolás Ayala (PSOE), remarcaba ayer la desazón que esto ha provocado en algunos vecinos de su municipio y de los pueblos del entorno. «Yo tenía doce años en el momento de aquel incendio. La zona había conseguido volver a estar como antes. Ahora algunos vecinos me dicen que jamás volverán a ver el monte como estaba», trasladaba ayer a IDEAL una vez el operativo de Infocadaba por estabilizado el incendio y se mantenía vigilante, en ausencia de llamas, a puntos calientes que pudieran volver a encenderse. «Es como volver a empezar otra vez», subrayaba.