Ecologistas ven «daño irreparable» y se oponen al área comercial y residencial en acceso a Mónsul y Genoveses

San José y al fondo Los Genoveses./
San José y al fondo Los Genoveses.

Consideran que debe de «primar la protección de los valores naturales frente a cualquier otro uso, además, estamos en hábitats de interés comunitario prioritarios, que la Administración se ha comprometido a conservar»

EP

La asociación 'Amigos del Parque natural Cabo de Gata-Níjar' ha presentado alegaciones al proyecto para construir un área comercial y residencial a la entrada de la pista forestal que da acceso a las emblemáticas playas de Genoveses, Mónsul y Cala Carbón (Almería) ya que supone «una alteración» del paisaje natural y el «colapso» de estos arenales, lo que daría lugar a un «daño irreparable».

El escrito, elevado a la Junta de Andalucía en el marco del trámite de evaluación ambiental estratégica al que somete el proyecto el Ayuntamiento nijareño y consultado por Europa Press, considera que debería ser evaluado «negativamente» ya que debe de «primar la protección de los valores naturales frente a cualquier otro uso, además, estamos en hábitats de interés comunitario prioritarios, que la Administración se ha comprometido a conservar».

Para el colectivo conservacionistas, la innovación, que plantea la construcción de una veintena de casas y comercios, se hace una «valoración insuficiente» sobre las posibles repercusiones que se puedan generar sobre la calidad del aire, contaminación acústica y contaminación lumínica durante la fase de explotación del establecimiento turístico.

«Esto supondrá la pernoctación de una número considerable de visitantes, en una zona natural que actualmente es totalmente virgen, donde no existe este tipo de usos y puede suponer un incremento de la presión humana, lo que podría contribuir de forma negativa a los valores naturales del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar», remarca.

'Amigos del Parque' cuestiona la justificación esgrimida por el Ayuntamiento para retomar un proyecto que ya estuvo paralizado y en la que alude a la necesidad de «implantar un área comercial dado el déficit existente en San José».

«Da la impresión de que la instalación de un área comercial no atiende a unos interés generales, primando unos intereses particulares, dado que en la innovación no se aporta ningún dato económico ni social que pueda sostener la necesidad de implantar un área comercial en dicha zona», destaca.

Las alegaciones habla también del incremento en la densidad urbanística con una transformación «total» del terreno «contraria a la normativa para la protección del paisaje» y que conllevaría un «daño ambiental irreparable».

«Consideramos que los promotores no han justificado adecuadamente la implementación de esta área comercial y nuevas viviendas, sin plantear opciones viables de movilidad urbana, lo que conllevaría al colapso en la zona», señala para recordar que «no estamos hablando de una innovación en una zona urbana colindada sino en una zona que colinda con unos terrenos no desarrollados en pleno parque natural de Cabo de Gata-Níjar».

Las actuaciones urbanísticas en esta zona estuvieron suspendidas cautelarmente por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) hasta que clarificase cuál era la calificación del suelo y cuál su nivel de protección en el marco del procedimiento contencioso-administrativo que se inició contra la normativa ambiental para el parque natural aprobada por la Junta andaluza en 2008.

En concreto, el TSJA acordó en 2009 dejar sin vigencia el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) de Cabo de Gata-Níjar en lo que se refería a las zonas calificadas como 'C3' y 'D' al considerar que se podrían «autorizar edificaciones en terrenos que, en principio, no podrían albergarlas» y concluía, asimismo, que la nueva normativa de la Junta definía nuevo suelo urbano en la Isleta del Moro, San José y Aguamarga «que en la anterior norma de 1994 no se consideraban, con viviendas y urbanizaciones ilegales».

No obstante, esta normativa fue validada posteriormente en sentencia firma a excepción de los suelos sobre los que se asienta el paraje de El Algarrobico.

El Ayuntamiento de Níjar aprobó en pleno en junio de 2014 la innovación a su planeamiento con la que se pretendía «finalizar la urbanización y edificación» de un área de terreno situado en el borde del casco urbano de San José, en su salida hacía las playas de Genoveses y Mónsul, «colocándose una parcela de equipamiento comercial en este punto».

Según ahondaba la resolución, esto «paliará un déficit de establecimientos de este tipo en la zona de la parada de autobuses a las calas, que a buen seguro dará un necesario servicio a turistas y a los habitantes de las viviendas de la zona» y señalaba, además, que no contravenía ni el Plan de Ordenación Territorial de Andalucía (POTA) ni el Plan de Ordenación Territorial de la Aglomeración Urbana de Almería (Potaua).

 

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