Las construcciones surgidas en las zonas inundables reciben el 'carbón' del GEM

La labor de pastoreo con ovejas ayuda a prevenir los incendios forestales. /IDEAL
La labor de pastoreo con ovejas ayuda a prevenir los incendios forestales. / IDEAL

El Grupo Ecologista Mediterráneo ha concedido esta distinción a los proyectos de urbanizaciones e invernaderos que son un riesgo para el medio ambiente y las personas

A. MALDONADOALMERÍA

El Grupo Ecologista Mediterráneo ha dado a conocer los Premios Duna del último año, un galardón que se instauró en el año 1986 y que ha cumplido ya los 32 años concediéndose de forma ininterrumpida. Una distinción que supone un reconocimiento a personas, colectivos, empresas o instituciones por las labores y actitudes en favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible en la provincia de Almería.

Este año, la asamblea del grupo ha otorgado tres premios, todos ellos relacionados con la trayectoria y el compromiso, al pastor Antonio Segura y el colectivo Andalucía de Pastores por el Monte Mediterráneo, a la educadora ambiental María del Carmen García (Ágata Verde) y al ingeniero técnico agrícola Andrés Pérez Pérez.

El premio Duna 2018 concedido a Antonio Segura reconoce su sensibilidad con las altas sierras almerienses, su concienciación en torno a los problemas ambientales y sociales que afectan negativamente al ser humano y a su interrelación con su entorno y su preocupación por el deterioro que sufren los espacios naturales como consecuencia del cambio climático y la acción del hombre, llegando a poner en riesgo actividades tales como el pastoreo debido a la creciente escasez de los pastos o de la desaparición de numerosas fuentes naturales en las zonas de montaña.

A Antonio Segura lo acompañarán los representantes de la asociación de Pastores por el Monte Mediterráneo, que propugna la concordia entre la ganadería y el medio ambiente rural, por el que desarrolla labores como mantener limpios los cortafuegos para luchar contra los incendios forestales utilizando para ello lo que denominan 'ovejas bombero'.

Ágata Verde

El Duna 2018 a María del Carmen García supone un reconocimiento a su intensa labor en educación ambiental y el desarrollo de actividades de ecoturismo en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar a través de su empresa Ágata Verde, un proyecto orientado a proporcionar herramientas para el aprendizaje del cuidado y el respeto por el medio ambiente.

La idea que la anima es la de involucrar a la población en la resolución de la problemática ambiental que está amenazando seriamente el equilibrio del Planeta.

María del Carmen García defiende que es preciso aprender de los valores culturales y naturales del territorio, entrar en contacto directo con la naturaleza y adoptar una actitud comprometida con ese entorno porque entiende que lo que no se conoce o no se experimenta no se aprende y no se valora. Asume de esta forma un compromiso tanto con el entorno natural como con el patrimonio cultural y con la sociedad y colabora activamente con proyectos de otros colectivos ambientales o sociales.

Andrés Pérez

El Duna 2018 a Andrés Pérez es una forma de valorar la trayectoria de un profesional de la agricultura que fue pionero en el desarrollo de cultivos integrados, en la aplicación de los métodos de control biológico de plagas, pero al que su inquietud por el medio ambiente y los recursos naturales le ha llevado a dedicar una labor incesante en el terreno de la espeleología, la historia natural, la cultura popular, el senderismo, o la participación activa en la Plataforma de Defensa del Acuífero del Río de Aguas o en Acuíferos Vivos.

El GEM busca con este premio reconocer la labor que desde hace años lleva desarrollando en todos estos campos, su disposición a participar o formar parte de colectivos implicados fuertemente en la defensa del medio ambiente o de un desarrollo más sostenible para una actividad básica para la provincia de Almería como es la agricultura.

Desde su puesto de trabajo o desde su actividad privada, Andrés Pérez, afirman desde el Grupo Ecologista Mediterráneo, derrocha esa energía positiva que le permite abordar campañas y actividades y participar en las iniciativas encaminadas a conseguir que el mundo sea un poco mejor.