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Ecologistas denuncian la «aberrante» recarga de arena en playas del Levante

Aporte de material en la playa mojaquera.
Aporte de material en la playa mojaquera. / IDEAL
  • Anuncian que pedirán explicaciones a subdelegación sobre si lo que se vierte tiene Autorización Ambiental Unificada antes de acudir a la Comisión Europea

Ecologistas en Acción denuncia duramente las labores de «la mal llamada regeneración» que en las últimas semanas se están llevando a cabo en las playas del Levante de Almería. Ciertamente, en estos días varios Consistorios de la comarca hablaban del aporte de arena que se hacía en su litoral con el fin de mejorar las playas de cara a una próxima Semana Santa, cargada de turismo y de primeras visitas a la costa.

Sin embargo, la organización conservacionista criticó duramente esta actuación que aplauden las distintas administraciones públicas y que lleva a cabo la Dirección General de Costas dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, por lo «inútil» y «contraproducente» que puede ser.

En concreto, Ecologistas apuntó que vecinos de Mojácar se habían puesto en contacto con ellos para alertarles del vertido sobre el litoral entre Cuevas y Carboneras de 15.000 metros cúbicos de material procedente de canteras cercanas y de la «pésima calidad del material que se está allí depositando».

Hablan de «Material arcilloso en trozos o mezclado con grava de hasta un par de centímetros de diámetro. Lo opuesto por definición a lo que se denomina arena. En el agua es perfectamente distinguible el color beige de la arcilla en suspensión que va siendo lavada del material depositado», algo que consideran una «aberración».

«Sin duda la actuación de Costas no sólo es inútil como solución al problema de la pérdida de arena en las playas, sino que además puede ser contraproducente. No se debe olvidar que toda la zona marina está protegida como Zona Especial de Conservación con la denominación de 'Fondos Marinos del Levante Almeriense'. La presencia de Posidonia oceánica y otras fanerógamas marinas hacen del tramo de litoral desde el Cabo de Gata a Pulpí, una de las mayores, si no la mayor concentración de todo el Mediterráneo para este valiosísimo ecosistema. Se trata de una pieza fundamental en la generación de todos los bienes y servicios de los que provee el mar a los habitantes y visitantes de la zona», señalaron en un comunicado en el que además advirtieron que ellos no tienen constancia de que «el vertido realizado se haya sometido a la correspondiente evaluación ambiental dispuesta en la Directiva 92/43 Hábitats por su afección directa a un espacio Red Natura 2000».

Tierra encima

El tema está en que el intento de regenerar de cualquier forma y con cualquier material puede suponer precisamente el efecto contrario, ya que según explicaron desde Ecologistas, «en numerosas ocasiones, las realimentaciones de playas, además de ser un parche temporal, se muestran perniciosas para solucionar el problema que intentan evitar pues el material depositado acaba en el mar, sepultando estas praderas que son el arrecife natural para que la arena no se vaya. La distinta granulometría y composición del material aportado, pueden tener efectos en praderas cercanas más al sur de Mojácar, cuya supervivencia, mejoría y expansión son fundamentales para que la erosión disminuya su intensidad». O dicho de otro modo, la actividad humana es la que está dañando la costa, y también las aguas, haciendo además que la propia naturaleza no pueda regenerar el litoral como sí lo hacía antes de que la mano humana entrara a 'descolocar' su ciclo natural por no cuidarla.

La organización ecologista afirmó que solicitará información de la actuación antes de interponer una denuncia ante la Comisión europea pero el señor subdelegado del Gobierno, que hace unos días estuvo de visita inspeccionando la zona debería dar explicaciones de lo denunciado por los vecinos de Mojácar. Según declararon los ecologistas «últimamente parece que las actuaciones supervisadas por la subdelegación del Gobierno consisten en echar tierra encima de cosas valiosas, como hace unas semanas ocurrió en Benahadux con el yacimiento de El Chuche».

Es más, aseguraron que «La noticia de que se va a reactivar el proyecto de construcción de un espigón al norte del puerto de Garrucha (afectando a praderas) o la propuesta de encauzamiento del río Antas (también protegido) no pueden ir más en contra de una verdadera solución al problema que pasaría por medidas valientes que se han de tomar tras analizar el problema en todo su conjunto incluyendo el cambio climático. La población ha de asumir que esa línea de costa va a menguar irremediablemente y que a medio plazo la solución implica el retroceso de las construcciones de la primera línea de costa y la renaturalización de la zona. Habrá que elegir entre tener playas para disfrute de todos o gastar crecientes cantidades de dinero para mal mantener las actuales junto con las construcciones en primera línea de costa sometidas a un creciente riesgo de catástrofes naturales».

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