Tabernas, el árido desierto

Tabernas, el árido desierto

Este lugar único en Europa encierra miles de historias cinematográficas que ya forman parte de la identidad almeriense

CÉSAR VARGASalmería

Al mirar a su alrededor, no entendía muy bien qué era lo que le había llevado, exactamente, a estar allí, en un punto perdido del extremo sur de Europa, rodeado por ese árido paisaje, sin sombras en las que cobijarse y con varias moscas pegajosas campando a sus anchas por su sudado rostro, resignándose a ello, tras varios intentos inútiles por quitárselas de encima.

Mientras tanto, un italiano enérgico, del que apenas conocía nada, al que ni siquiera entendía al hablar, colocaba la cámara en un lugar de aquella enorme explanada anaranjada y rocosa. Clint Eastwood, un actor americano de segunda fila por aquel entonces, cuando la década de los 60 acababa de presentarse al mundo, estaba descubriendo Almería. Ese desierto de Tabernas que parecía carecer de fertilidad terminó haciendo renacer a un género cinematográfico que parecía no poder exprimirse más: el western. 'Por un puñado de dólares' fue sólo la primera de las tres películas que catapultaron al éxito a Sergio Leone. Las otras, 'La muerte tenía un precio' y 'El bueno, el feo y el malo', también pasaron por este mágico enclave de la geografía nacional, estableciendo el spaghetti western, que ya forma parte de la historia de Almería.

Único en Europa

A estas alturas, a nadie le extraña que el perspicaz director italiano fijase su mirada en ese trocito de la provincia andaluza para simular a la perfección los áridos paisajes centroamericanos sin tener que hacer frente a esos costosos desplazamientos cruzando el Atlántico.

El desierto de Tabernas se abre al visitante inmenso, cálido e inhóspito. Espectacular e infinito. Petrificado. Haciendo caso omiso al pasar del tiempo. Los badlans, como se conoce a las formaciones rocosas que invaden las más de 12.000 hectáreas que forman esta extensión, presentan hondas grietas que se ven favorecidas por los menos de 200 litros por metro cuadrado de precipitaciones que caen anualmente en la zona, convirtiendo al de Tabernas en el único desierto de Europa. Sus ocho millones de años de formación se reparten en la actualidad entre los municipios de Tabernas, Gádor, Santa Cruz, Alboloduy y Gérgal.

Con más de 3.100 horas de sol anuales, sin apenas lugares en los que apaciguar la sed y con unas condiciones extremas tanto en invierno como en verano, es fácil entender que no muchos seres vivos sean capaces de encontrar en el desierto de Tabernas su hogar. Entre algunas de las plantas que habitan la zona se cobijan lagartos, ratones, lirones, conejos e incluso zorros que, junto con los halcones, los búhos y las águilas que anidan en la vecina Sierra Alhamilla, tienen en el desierto un lugar en el que darse un festín.

Más de 300 películas

«El terreno en España es muy similar al de algunos lugares de Arizona o California. Cuando me ofrecieron hacer 'Por un puñado de dólares', pensé: 'esto puede ser bueno o malo. Seguramente no vaya bien, pero al menos habré viajado por España e Italia'. Decidí hacer el viaje y dar lo mejor de mí». Clint Eastwood aún recuerda el desierto de Tabernas como si siguiese rodando allí. Sergio Leone, Eli Wallach, Lee van Cleef o él encarnaron la mejor época del enorme escenario cinematográfico en el que se convirtió este mágico enclave, pero no fueron los únicos. Desde los años 50, más de 300 películas han sido grabadas en uno de los paisajes más peculiares que encierra la península Ibérica. Sean Connery, Olson Wells, Anthony Quinn, Brigitte Bardot o Henry Fonda quedaron prendados de este enclave desolador y enamoradizo.

Un lugar que sigue maravillando a todo aquel que decide acercarse por los municipios que se lo reparten. Un desierto árido que apenas deja contemplar halos de vida en él. Eso es, precisamente, lo que llena de vitalidad a los miles de visitantes que se adentran entre sus formaciones cada año. Un enclave salvaje que ha marcado la historia del cine internacional y, con ella, la de la provincia de Almería.