Biosabor, embajador almeriense de la producción y la alimentación saludable

Cartel que lució en la I Conferencia Mundial de la Dieta Mediterránea, en la que participó Biosabor. Biosabor/
Cartel que lució en la I Conferencia Mundial de la Dieta Mediterránea, en la que participó Biosabor. Biosabor

La empresa nijareña de productos hortofrutícolas ecológicos participó en la I Conferencia Mundial de la Dieta Mediterránea, celebrada en Milán

JOSÉ ESTEBAN RUIZALMERÍA

El premio 'Nutrigold 2016 recibido por Biosabor gracias a su novedoso gazpacho de invierno, impulsó como referente en alimentación saludable, en el panorama internacional a la empresa hortofrutícola nijareña. Fruto de ello y del constante trabajo y la labor que realiza en I+D+i en temas vinculados a la nutrición y salud, Biosabor fue invitada a la I Conferencia Mundial de la Dieta Mediterránea desarrollada en Milán, donde se presentó, por parte de la comunidad científica, una nueva propuesta de pirámide de los alimentos. En representación de la empresa acudió la responsable del departamento I+D+i, Ana Molina.

«La agricultura es Dieta Mediterránea», se defendió en la conferencia. La clave para revitalizarla es «ir al origen, dar a conocer sus bases y de donde vienen sus productos». Por esto se hizo especial mención a una producción sostenible y ecológica como lo era en sus comienzos, alegando con evidencias científicas que los alimentos ecológicos tienen un mayor contenido en hierro, zinc, vitamina C y antioxidantes en las frutas y verduras, y de ácidos grasos insaturados como el omega 3 en el caso de la leche y carne. Así como un menor contenido en proteínas, nitratos, cadmio y residuos de pesticidas.

A las frutas y verduras las definieron, según trasladó Biosabor, «como la clave de los efectos saludables de la Dieta Mediterránea, debido a su gran riqueza nutricional en particular polifenoles y antocianidinas responsables de su efecto protector en el cáncer». Por la misma razón se resaltó el tomate y su contenido en licopeno.

Nueva pirámide

En consecuencia, explicaron en la empresa, las verduras pasan a ser las primeras protagonistas de la nueva pirámide de los alimentos siendo el grupo que más cantidad se aconseja tomar al día con dos o más porciones, al menos una cruda. Los segundos son las frutas con una o dos porciones al día, al igual que los cereales integrales preferiblemente y el aceite de oliva virgen.

La novedad más destacable la supone el siguiente escalón, presidido por las legumbres, un grupo de alimentos que cobra gran importancia debido a la necesidad de aumentar el consumo de proteínas vegetales en detrimento de las animales, que cada vez se encuentran más cerca del vértice de la pirámide. De esta forma, la recomendación para las legumbres ha pasado de dos o tres veces por semana a entre cuatro y siete, no solo en forma de guisos sino también como ensaladas o humus.

En este mismo escalón se encuentran los frutos secos crudos, semillas y aceitunas, aconsejando un puñado como snack saludable, así como el uso de especias, hierbas, ajo y cebolla como saborizantes que ayuden a reducir el uso de sal y otorguen sabores de identidad a cada plato de cada región.

Después se ubica el pescado, entre dos y cuatro, o más porciones a la semana, incluyendo pescado azul y marisco. Le siguen los huevos, de dos a cuatro por semana y la carne blanca con dos porciones, la roja con menos de dos, embutidos máximo una por semana y los dulces máximo dos. Todo esto con una ingesta adecuada de agua según la actividad diaria. Al margen se incluyen la actividad física, cocinar en familia, biodiversidad, consumo de temporada, alimentación ecológica, descansar y un consumo de vino u otra bebida alcohólica según hábitos culturales.

«Esta nueva pirámide replantea el sistema agroalimentario dando prioridad a la calidad sobre la cantidad, replantea también un estilo de vida que no elija solo alimentos sanos sino una dieta completa sana, que cuide el medio ambiente y recuerde a los más pequeños el sabor de lo natural», concluyó Biosabor. Una pirámide «menos instructiva, más educativa y que incide cada vez más en la alimentación ecológica».