Olvidar el bañador en Vera

Instantánea del acceso a la playa desde el hotel nudista Vera Playa Club./
Instantánea del acceso a la playa desde el hotel nudista Vera Playa Club.

Vera es el pueblo almeriense donde se vive todo el año desnudo y no necesita celebrar el 'Día sin bañador'

EFEALMERÍA

El 20 de julio se celebró el 'Día sin bañador' en España, una práctica que en el municipio de Vera no necesita una jornada especial porque se puede realizar a diario gracias a los seis kilómetros en los que se permite el naturismo, a sus urbanizaciones naturistas y al único hotel naturista de España.

La Federación Española de Naturismo, impulsora de la iniciativa que pretende que los bañistas olviden su ropa durante un día y se entreguen a esta práctica, define el naturismo como «una forma de vivir en armonía con la naturaleza, caracterizada por la práctica del desnudo en común, con la finalidad de favorecer el respeto de uno mismo, a los demás y al medio ambiente».

Marisol Jiménez, miembro de la asociación naturista 'Natura World', en Vera, asegura que «quien lo prueba repite una y otra vez», y se alegra de que en esa zona del litoral almeriense no necesitan «un día sin bañador» porque pueden vivir «todo el año desnudos».

El teniente de alcalde del Ayuntamiento de Vera, Juan de la Cruz Belmonte, explica asimismo que los bañistas textiles y nudistas comparten los seis kilómetros de litoral sin necesidad de delimitarlos, ya que en un tramo de dos kilómetros al norte suelen colocarse los nudistas, mientras que el resto es usado por bañistas textiles.

Y recuerda cómo, en 1980, un año después de que el entonces Gobierno Civil autorizara el uso de 600 metros de la playa de Vera para la práctica del nudismo, se construyeron los primeros apartamentos naturistas en los alrededores, «la mayoría habitados por extranjeros», mientras que hoy existen unos 1.800 apartamentos de esta categoría.

En julio de 1989, se inauguró también el primer hotel naturista de Europa, el hotel Vera Playa Club, que dispone de 281 habitaciones, tiene un acceso directo a la playa y se construyó en 210 días, tal y como reza una placa en su entrada.

El jefe de recepción, José Haro, explica que los alemanes son los clientes mayoritarios en este hotel, que abre seis meses al año, seguidos de ingleses y holandeses.

Esta oferta de alojamiento para nudistas se completa con un camping en la zona que también ofrece plazas para nudistas.

La concejala de Turismo del Ayuntamiento de Vera, Catiana Soriano, recuerda que la playa y el sol son recursos «que ofrecen otros lugares, pero en Vera contamos con unas características diferenciadoras que pasan por la posibilidad de practicar el nudismo».

Marisol Jiménez pasa dos meses al año en la playa de Vera y cuenta que «antes buscaba zonas nudistas; solían ser acantilados de difícil acceso. En Vera, no tengo ese problema, salgo andando y tengo mi playa».

«Es una cuestión de empatía», aseguran los nudistas que han hecho suyas las playas veratenses desde hace 35 años, unos espacios sin delimitar en los que, a petición de este colectivo, el Ayuntamiento instaló carteles que informan de la realización de esta práctica.

«El desnudo se puede practicar en cualquier playa del litoral español, no pueden multar ni detener» por hacerlo, recuerda Jiménez, quien defiende que los nudistas, habitualmente, «cuando paseamos y llegamos a un límite donde hay bañistas textiles, nos damos la vuelta. No queremos incomodar», según recalca.

En Vera, está claro que «hay sitio para todos» y algunos, como Mercedes, una mujer que lleva 30 años practicando el nudismo, celebra que en este municipio «no es que solo te vayas a bañar desnudo a la playa, es que vives desnudo, es la diferencia con otras zonas».

«Yo se lo digo a todo el mundo, quítate el bañador, quédate ahí dos horas quieto, relajado, y verás cómo no te lo vuelves a poner», concluye la nudista.