Té nocturno en la Alcazaba

I-F. AALMERÍA
PANORÁMICA. Imagen de la Alcazaba vista desde la parte más occidental del muelle de Poniente del puerto, en las primeros momentos del atardecer, con La Chanca y Pescadería en la ladera y la Iglesia de San Roque en un primer término. / IDEAL/
PANORÁMICA. Imagen de la Alcazaba vista desde la parte más occidental del muelle de Poniente del puerto, en las primeros momentos del atardecer, con La Chanca y Pescadería en la ladera y la Iglesia de San Roque en un primer término. / IDEAL

«Pues es que nos hemos enterado prácticamente sin querer. Hemos venido esta mañana y es cuando nos han dicho que, por ser viernes, también estaba abierta hasta las once de la noche y hemos querido tener la experiencia de esta visita después de haber recorrido toda la Alcazaba de día». Cristina, José Luis y su hija Andrea, de vacaciones estos días en Almería, han venido de Barcelona y aseguran que se llevan un inmejorable recuerdo de ese paseo nocturno mientras que la pequeña difícilmente se olvidará de los distintos dulces y de la limonada que probó y de los que repitió.

En este verano no se han programado visitas nocturnas teatralizadas, pero sí se ha prolongado el horario de visitas hasta las once de la noche todos los viernes y todos los sábados de julio y de agosto. El cambio de mes ha producido asimismo un cambio en el ritmo de las visitas. No muchas, era el comentario generalizado los vigilantes y los guías al referirse al pasado, pero este fin de semana se han saltado casi todas las previsiones y los mismos vigilantes y guías reconocían la existencia de una cierta avalancha, sin llegar, eso sí, al casi millar de personas que acudían de media a esas visitas teatralizadas. El pasado viernes, por ejemplo, cuando se estaba entre dos luces, cuando la noche era ya más visible que el día, algunos recintos estuvieron llenos y se tuvo que esperar para seguir los documentales. Pero con dificultad se totalizó en ese horario las trescientas personas.

Dulces andalusíes

La característica de los recorridos de este verano reside en la instalación en cada torre de un reproductor para pasa ininterrumpidamente documentales sobre distintos aspectos de la Alcazaba mientras que en la ermita mudéjar de San Juan (siglo XVI) del segundo recinto, habilitada casi como sala cinematográfica, se proyecta otro documental en pantalla gigante. Antes de su contemplación, durante o después es posible disfrutar de té helado, de té caliente o de limonada, en los tres casos con hierbabuena, y acompañar la bebida elegida con dulces de la gastronomía andalusí. Esta novedad es posible gracias a la colaboración de Tetería Almedina, que monta su tenderete frente a la propia ermita.

Puede considerarse asimismo como el rasgo más común de los visitantes nocturnos el hecho de que acuden en grupos -familiares, de amigos o de pandillas-. Edades, por tanto, de todas, con un menor número lógicamente de niños. Hay personas de primera subida, repetidores por ser costumbre de cada verano o habituales que necesitan pasear por esos espacios, respirar una brisa especial y otear la ciudad una vez a la semana como mínimo. Palabras de una guía del tercer turno. Rasgo asimismo de las visitas nocturnas de este verano es el elevado número de almerienses y de turistas nacionales sobre la cifra de visitantes de otros países, que, sin embargo, resulta superior en las visitas diurnas. Prácticamente ocupan ese horario si se juntan los turistas en general y no se tiene en cuenta esa doble distinción de procedencias. Y son esos almerienses o incluso esos visitantes nacionales los que han mostrado en los fines de semana -ya seis- su pesar o su decepción por la supresión de las visitas teatralizadas. Los primeros porque las elegían para llevar como invitación especial a los familiares o a los amigos que venían a pasar unos días con ellos. Los segundos porque quieren repetir la experiencia que vivieron en algún verano anterior o porque tenían especial interés en conocer una actividad que habían recibido como recomendación y sugerencia de otros familiares o amigos.

Acaso estas quejas hayan sido uno de los motivos para que desde la Consejería de Cultura se haya decidido montar visitas guiadas en grupos y con inscripción previa, o al menos agrupación a la llegada al monumento, para los fines de semana que faltan de esta apertura nocturna de la Alcazaba. Aunque con vistas al siguiente mes y con un carácter más local, está previsto la recuperación de más espacios dentro de la edificación para actividades culturales. La primera estará relacionada con los actos que organizará la Universidad en relación con Francisco Villaespesa. Con todos estos datos sobre la mesa, por encima y acompañándolas, no puede olvidarse que este primer semestre del año 2007 han pasado por la Alcazaba unas mil personas más que durante el mismo periodo de 2006. Los meses de primavera y Semana Santa han sido, en este aspecto, los más espectaculares de su historia.

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