El Hospital de Poniente, pionero en el diagnóstico del vértigo

El centro utiliza una máscara con cámara que graba el movimiento del ojo del paciente durante una prueba y así define mejor el tipo de enfermedad que sufre

ALMUDENA FERNÁNDEZEL EJIDO

El Hospital de Poniente se ha convertido en un centro pionero en el ámbito nacional en el diagnóstico del vértigo posicional paroxístico benigno (la tercera parte de los casos de vértigo corresponden a este tipo). El centro hospitalario utiliza un equipo de videoculografía, es decir, una cámara de video que es capaz de registrar el movimiento ocular durante las maniobras que se realizan al paciente en la visita.

El vértigo, según la gran mayoría de los estudios, se produce por unos microcálculos, con dimensiones entre 5 y 50 micras, con origen en el oído interno. Esos cálculos se desprenden y se liberan a uno de los conductos semicirculares apareciendo en lugares que no deberían, provocando un efecto pistón con el movimiento de cabeza y dando lugar a una sensación de mareo en el paciente.

Hasta la llegada de este novedoso sistema, el 90 por ciento de los casos diagnosticados de vértigo correspondían a variaciones en el conducto semicircular posterior pero, con este sistema pionero del Hospital de Poniente, en función del eje de rotación del ojo, se puede saber qué conducto está afectado (posterior, horizontal o anterior). Es decir, gracias a la grabación del ojo durante el proceso de diagnóstico, han descubierto que las variaciones horizontales y anteriores no son tan excepcionales como se pensaba.

El tratamiento

Según la investigación encabezada por el otorrino José Antonio López Escámez, la puesta en marcha de este novedoso sistema les ha permitido descubrir, incluso, algunos casos en los que el paciente estaba afectado en varios conductos y han visto cómo, en otras ocasiones, se trataba al paciente de un conducto y, meses después, podía afectarse de otro.

Pero, en definitiva, López Escámez apuntaba que con este nuevo sistema lo que se permite es «conocer mejor lo que le está pasando al paciente». En total ya han sido unos 130 enfermos los que han podido conocer los beneficios de este sistema pionero en el país, que ya recibe peticiones de toda la geografía española.

En cuanto al tratamiento para estos enfermos, el investigador destaca que, desde principios de los años 90, la curación de este vértigo se ha realizado sin necesidad de recurrir a medicación.

A través de unos determinados movimientos de cabeza, el especialista consigue que el cálculo vuelva a su posición original. José Antonio López aconseja a sus posibles futuros pacientes que cuando sientan vértigo acudan a su médico de cabecera y si el problema persiste durante al menos dos meses, acudan al especialista.

Las mujeres, con edades comprendidas entre los 40 y 50 años, son las que tienen más posibilidades de sufrir estos vértigos que suponen un importante descenso en el bienestar y calidad de vida.

El doctor López Escámez reconoce que, lo primero que suele hacer cuando llega un paciente a su despacho, es indicar que dejen los sedantes.

Después, con algo tan aparentemente sencillo como una máscara con cámara, el especialista averiguará dónde está el cálculo que produce sus males.