Mercadona reabre las puertas de la antigua estación de autobuses

Se han invertido 3 millones de euros en la remodelación y restauración del edificio La restauración de los murales de estilo indaliano ha durado tres meses

J. GUERREROALMERÍA
INAUGURACIÓN. Directivos de Mercadona y autoridades durante el acto. / J. J. MULLOR/
INAUGURACIÓN. Directivos de Mercadona y autoridades durante el acto. / J. J. MULLOR

Hoy abre al público el supermercado que ha supuesto la reforma de la antigua Estación de Autobuses de Almería, y la recuperación para la ciudad de una de sus principales representaciones de la arquitectura moderna.

Numerosas eran los representantes de la vida política municipal y autonómica que se acercaban a la inauguración de Mercadona, y pudieron recorrer los cerca de 1.400 metros cuadrados de salas de ventas. Se trató de una participación inusual para la inauguración de un establecimiento, aunque se resaltó la importancia de haber recuperado un edificio, no sólo de interés arquitectónico, sino también pictórico en la ciudad.

Para su recuperación, la empresa ha realizado una inversión de cerca de 3 millones de euros, un millón más de lo que hubiera costado la demolición del inmueble y su nueva construcción. Así lo destacaba el presidente de Mercadona, Juan Roig, quien por otra parte se mostraba orgulloso por poder hacer uso de un edificio emblemático para la ciudad, lo que llevaría a que las ventas llegaran solas y se recuperar la inversión.

Además la nueva apertura del establecimiento supone la creación de 38 nuevos puestos de trabajos fijo directos.

'Viejo esplendor'

Era el alcalde de Almería quien hacía referencia al 'viejo esplendor' que volvía a reinar en el centro de la capital con la apertura del supermercado. De hecho, Luis Rogelio Rodríguez, quien se define como buen cocinero, destacaba el sabor especial que suponía el poder realizar la compra en un lugar tan emblemático.

Desde la Junta de Andalucía, la inauguración contaba con la presencia de la delegada de Turismo y el delegado de Gobierno. Precisamente era Juan Callejón quien resaltaba el acierto de aunar en un mismo espacio la explotación cultural con la comercial. De hecho, insistía en que «con un uso adecuado, es compatible».

Pero el acto también contaba con la presencia de buena parte de la Corporación municipal, y del candidato a la alcaldía de la capital por el PSOE, José Antonio Amate.

Restauración

Entre los trabajos realizados para la puesta a punto del inmueble, destacan las labores de recalzado de la cimentación y el refuerzo de los pilares que lo sustentan.

A ello se ha sumado el refuerzo de los forjados, la rehabilitación de las fachadas, así como, la ampliación del edificio para albergar todas las dependencias, oficinas, salas de venta y almacenes.

Las salas de venta están divididas en secciones como carnicería, pescadería, frutas y verduras, charcutería, horno y alimentación, droguería y perfumería. Dichas secciones están divididas en varias plantas, lo que permite poder contemplar desde la segunda planta y mediante ventanales, de forma más directa, los murales del edificio de la Plaza de Barcelona.

La restauración de dichos murales han supuesto una inversión de 36.000 euros, y un trabajo de cerca de tres meses.

La estación de autobuses fue construida en 1952 por el arquitecto municipal Guillermo Langle y está declarada como Bien de Interés Cultural.

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