«Tristemente, se está volviendo al armario»

Dos chicos homosexuales se abrazan en plena calle durante un actividad en favor de la diversidad sexual./AFP
Dos chicos homosexuales se abrazan en plena calle durante un actividad en favor de la diversidad sexual. / AFP

El Observatorio Andaluz contra la LGTBIfobia destaca la falta de referentes serios del colectivo y la existencia latente de intolerancia, miedo e incomprensión como motivos para la falta de visibilidad social

Miguel Cárceles
MIGUEL CÁRCELES

El martes, uno de los presentadores de Eurovisión este año, Assi Azar, contaba a los telespectadores del show cómo la interpretación de la cantante israelí transexual Dana International en el festival de 1998 le sirvió como referente, cuando tenía 20 años, para salir del armario y sentirse cómodo con su identidad. «Un armario del que pensaba que nunca saldría», confesaba a la millonaria audiencia de la primera semifinal del eurofestival.

El armario, sin embargo, está volviendo a llenarse. «Es así, tristemente», narraba ayer a IDEAL la directora del Observatorio Andaluz Contra la Homofobia, la Bifobia y la Transfobia, Natalia Ronco. «Faltan referentes serios, y eso no anima a las personas LGTBI a mostrarse abiertamente como son para no ser juzgados exclusivamente por su condición sexual», subrayaba. «Especialmente entre las mujeres. ¿Cuántas políticas lesbianas se conocen?», apuntaba, por su parte, Antonio Ferre, presidente de Colega Almería y de la federación Andalucía Diversidad, colectivos ambos de lucha por los derechos de las personas homosexuales, transexuales y bisexuales.

Es, sin embargo, uno sólo de los motivos de creciente preocupación, porque desde el Observatorio ponían ayer el acento en la extensión de «la intolerancia, el miedo, la incomprensión y el odio hacia las personas LGBTI» en los últimos años, incluso pese a los avances legales en materia de igualdad. «De entre todos los efectos que esto provoca, uno de los más preocupantes, por lo que conlleva, es el retroceso en visibilidad y en libertad», remarcaron.

El Observatorio ha conseguido identificar al menos 328 casos de delitos de odio en Andalucía que, en su mayoría, ni tan siquiera constan en la estadística oficial. De hecho, los pocos datos oficiales que existen no casan entre sí. A la Policía Nacional de Almería no le consta ninguna denuncia por un presunto delito de odio por homofobia en Almería en el último año. El Servicio de Asistencia a Víctimas de Andalucía (SAVA, un servicio público andaluz para facilitar recursos a las personas inmersas en un proceso de denuncia penal) sólo le constan cuatro inscritos como víctimas de delitos de odio en toda Andalucía, ninguno en Almería. El Ministerio del Interior, en su estadística de criminalidad, detecta al menos 10 casos de delitos de odio homofóbico en los cinco últimos años con estadísticas desagregadas publicadas (entre 2013 y 2017). Pero el Observatorio Andaluz contra la LGTBIfobia ha conseguido recopilar, sólo en 2018, más de 300 en Andalucía.

¿Cuál es el motivo? «Que no se denuncia». «Esto ocurre por la desconfianza en las instituciones, el miedo a represalias o la normalización que tienen las personas LGBTI en cuanto a las agresiones, a las que quitan importancia dado que son el pan nuestro de cada día», señalaba Ferre. Apenas acaban en denuncia las más graves -las agresiones- y no todas, ya que algunas víctimas desechan la posibilidad de denunciar formalmente ante el miedo a perder la intimidad.

Según ha detectado el Observatorio contra la LGTBIfobia, más de la mitad de las víctimas de los presuntos delitos de odio registrados por los colectivos andaluces están en un rango de edad de entre 18 y 35 años de edad y, en la mayor parte de los casos, son hombres homosexuales (57%). Mientras tanto, los agresores suelen ser también hombres (70% de los casos) y mayores de 30 años (37%). «Cada tres o cuatro días, recibimos un nuevo incidente, algo muy preocupante, que pone de relieve que aún queda mucho por hacer para erradicar esta lacra social, que supone una gran merma en los derechos, visibilidad y respeto hacia las personas LGBTI», aseveraba ayer Antonio Ferre. Hoy se conmemora el día contra la LGTBIfobia.

Ruptura del consenso

El Observatorio, una iniciativa de la que forman parte los 11 colectivos de la federación LGTBI de Andalucía Diversidad junto con otras entidades independientes así como empresas y otras organizaciones, apuntó ayer al retroceso que supone, ya en si mismo, la ruptura del «cierto consenso» existente en materia de «derechos humanos» por el auge de «un partido cuyos mensajes denotan una LGTBIfobia clara». Hablan expresamente del caso de Vox y el tuit en el que situaban a un fantasma vestido de multicolor como objetivo a batir. «Esperamos que llegue el día donde nuestra reivindicación de visibilidad no sea necesaria pero, por ahora, se torna imprescindible», subrayaban desde el Observatorio andaluz.