Política

Sánchez Teruel: «Hemos vivido un retroceso sin precedentes, tenemos que reflexionar»

José Luis Sánchez Teruel, secretario general del PSOE, junto a candidatos y cargos públicos de la Junta de Andalucía en Almería. /M. C.
José Luis Sánchez Teruel, secretario general del PSOE, junto a candidatos y cargos públicos de la Junta de Andalucía en Almería. / M. C.

El secretario general del PSOE y cabeza de lista de la formación por la provincia de Almería conminó a las formaciones «constitucionalistas» a buscar vías de pacto que generen un cordón sanitario frente a la «extrema derecha»

Miguel Cárceles
MIGUEL CÁRCELESAlmería

El PSOE de Almería ha obtenido el peor resultado en número de votos de la historia de la democracia desde las primeras elecciones, las constituyentes de 1977. Y ante este resultado, malo sin paliativos, el peor que pudieran haberse imaginado, el PSOE de Almería ha vivido una noche diametralmente opuesta a la que habían previsto. Hasta el punto de que ni siquiera han conseguido superar al PP en votos en la provincia, algo que daban por hecho prácticamente todas las encuestas y sondeos y que sus militantes daban como una realidad sobrada.

Y el ambiente era así, de victoria cautelosa, de expectación alegre, hasta que a las 22 horas la plataforma de escrutinio de voto habilitada por la Junta de Andalucía vertía sobre sus cabezas el agua más congelada: 67.088 votos, 22.000 menos que en marzo de 2015.

La sede en la que el PSOE ha seguido los resultados ha permanecido prácticamente vacía hasta que a las 23.24 horas, minutos después de que compareciese la candidata socialista a presidir la Junta de Andalucía, Susana Díaz, el secretario general del PSOE y cabeza de lista de la formación en estas elecciones al Parlamento de Andalucía, hacía acto de presencia frente al atril y acompañado de compañeros de candidatura y cargos públicos del Gobierno autonómico -también el consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Rodrigo Sánchez-.

«Para los socialistas andaluces y almerienses la de hoy es una noche muy triste», avanzaba Teruel con gesto serio, gravoso, de los que dan magnitud a los que había resultado del reparto de escaños. «Hemos sufrido un retroceso importante en la provincia de Almería y en Andalucía. La izquierda ha perdido apoyos de una manera importante y ha entrado con fuerza en Andalucía, y en nuestra provincia especialmente, la estrema derecha», hacía lectura sobre los resultados.

El PSOE ha perdido dos de los escaños que mantenía en el Parlamento de Andalucía y se queda con tres (el de Teruel y los de Noemí Cruz y Rodrigo Sánchez). Además, se deja por el camino uno de cada cuatro apoyos de los que obtuvo hace tres años y medio.

Teruel hacía una lectura doble. Por un lado, la abstención se había cebado sobremanera con su electorado. «No lo esperabamos porque la aspiración era la de ganar al PP en Almería. Y de nuevo hemos vuelto a perder, aunque sea por uno o dos puntos, da igual«, alegaba . «Hemos experimentado un retroceso evidente que no hemos sabido ver, que no palpábamos en la calle», reconocía abiertamente, sorprendido -como sus compañeros- sobre cómo una mejor expectativa de voto se convertía, tras el paso por el dictámen de las urnas, en una derrota sin cortapisas.

«A partir de ahora la prioridad del partido es abrir ese diálogo para intentar parar a la extrema derecha en Andalucía. Será la prioridad en la que se emplee el PSOE. Y ante ese avance de la extrema derecha abriremos una reflexión profunda desde los órganos del partido para poner dique de contención hacia políticas que como demócratas rechazamos», dijo.

No hubo límites para los calificativos. Tal era la agria sorpresa que Teruel no matizó lo más mínimo sus reflexiones. «Son unos resultados muy malos para los socialistas almerienses, un retroceso sin precedentes». Y más aún, resaltó que no alcanzaba «a comprender» no sólo el auge de Vox, sino incluso que haya llegado incluso a ser la fuerza más votada en El Ejido o la segunda en poblaciones como Roquetas de Mar. «Sobre todo no hemos sabido ver que existía ese sentir tan importante de un grupo de ciudadanos como los que han votado a Vox en nuestra provincia. Tenemos que reflexionar mucho porque planteamientos ideológicos distan mucho de los de los partidos constitucionalistas», admitió.

La sede se vació en dos minutos con un ambiente de clara desolación. Jamás visto en la sede del PSOE, ni tan siquiera en la abultada derrota de 2012. Ciertamente, los resultados de entonces eran, pese a todo, mejores de los que las urnas le han dado hoy a los socialistas almerienses.