Poner raíles en el 'AVE andaluz' recortaría el viaje a Sevilla en hasta 45 minutos

Poner raíles en el 'AVE andaluz' recortaría el viaje a Sevilla en hasta 45 minutos

La plataforma construida entre Antequera y Marchena permitiría sortear los tramos que se han venido abajo y, a la vez, incrementar la velocidad de los trenes

M. CÁRCELESALMERÍA

En su momento, la obra fue observada como el paradigma de la megalomanía infraestructural en Andalucía: un AVE interno andaluz que iba a permitir conectar todas las capitales entre sí en tiempos ultracompetitivos. Almería y Sevilla, a unas tres horas de viaje, por poner un ejemplo; Málaga-Sevilla en hora y media; Granada-Sevilla, menos de dos horas. Sin embargo, y después de invertir casi 280 millones de euros en construir 77 de los poco más de 120 kilómetros que distan entre Antequera y Sevilla, la plataforma se arrumbó. No había dinero para seguir con una obra de ese calibre por parte de una comunidad autónoma -la única que se lanzó a construir un AVE propio-.

Ahora, después de que las riadas derrumbaran un puente ferroviario de la vía convencional entre Bobadilla y Utrera -la que utiliza el Media Distancia que une Almería con Sevilla- las dos 'andalucías', la oriental y la occidental, están prácticamente desconectadas por tren. Y sólo un transbordo por carretera entre Antequera y Osuna (en el caso de Almería el transbordo es entre Granada y Osuna) permite conectar las capitales del este con las del oeste.

La Junta, que inició las obras de construcción de este eje en 2004 tras llegar a un pacto tácito con Fomento por el que ellos se harían cargo de la Sevilla-Antequera si el Estado construía el resto del eje (Huelva-Sevilla y Antequera-Granada-Almería), lleva desde 2014, una década después, intentando que el Gobierno central se quede con esta vía a medio construir. Y ahora acaricia con la punta de los dedos esa posibilidad. La semana pasada, tras el Consejo de Ministros que el Gobierno de Pedro Sánchez celebró en Sevilla, la presidenta autonómica Susana Díaz le planteó a su compañero de filas que quedarse con esta plataforma podría solventar la desconexión ferroviaria de las dos 'andalucías' tras la riada y, a su vez, mejorar los tiempos de servicio que se prestan. Y Sánchez acogió con cierto posibilismo ese ofrecimiento. No en vano, la plataforma está hecha, son 77 kilómetros de nuevas vías que permiten velocidades muy superiores y existen puntos en los que las vías antiguas y la plataforma ya culminada se tocan. Muchos, de hecho.

En principio, lo que se ha puesto sobre la mesa es la posibilidad de ejecutar de forma urgente un 'bypass' a la altura de Aguadulce (Sevilla). Eso permitirían reconectar las capitales andaluzas por tren sin necesidad de volver a invertir en una vía decimonónica y con velocidades que, en algunos tramos, no llegan ni a los 60 kilómetros por hora. Y sería una cuestión medianamente rápida: al no estar electrificado el resto de la vía convencional, habría que tender balasto y vías y hacer las oportunas pruebas.

Sin embargo, esta posibilidad abre el campo a una alternativa algo más costosa pero mucho más beneficiosa para los trayectos internos en Andalucía: conectar los 77 kilómetros por completo. Así, los trenes entre Almería y Sevilla podría llegar incluso a ahorrarse 45 minutos de trayecto en función del número de paradas o de las velocidades comerciales que se establezcan -la nueva plataforma está preparada para circulaciones superiores a los 250 kilómetros por hora-.

En un primer estadio tendrían que ejecutarse las conexiones en Marchena entre la plataforma nueva y en desuso y la vía actual. Y a partir de ahí, disponer de balasto y carriles. Eso sí, requeriría de la construcción de al menos dos apeaderos de viajeros: uno en Osuna y otro en Pedrera (ambos en la provincia de Sevilla). Las estaciones previstas para la línea que construyó la Junta están en variantes y sin ejecutar.

Para el futuro se podría optar por continuar con la construcción de la plataforma nueva entre Marchena y Sevilla o cambiar el ancho a todo el eje andaluz y electrificarlo. Ambas posibilidades permitirían, siempre en el largo plazo, dotar a Andalucía de servicios de altas prestaciones internos que mejorarían sobremanera los tiempos de viaje entre las principales ciudades del territorio.

Sin embargo, a pesar de la buena disposición con la que el presidente y su Ejecutivo han acogido la propuesta, desde Adif avanzaron esta semana que se iba a reponer el puente metálico caído en Aguadulce (Sevilla). La estructura metálica fue arrastrada por la crecida del arroyo Blanco, pero también quedaron seriamente dañados los taludes que sostienen la plataforma, por lo que las obras se demorarán durante meses -la mercantil pública estima que, a botepronto, serían unos tres meses-.

Mientras que se decide cómo se solventa el entuerto, los viajeros almerienses apenas hacen 150 de los 400 kilómetros de distancia entre Almería y Sevilla en tren. Además, claro está, de someterse a dos transbordos en autobús en Granada y Osuna. A partir del 14 de noviembre, cuando la estación Intermodal deje de recibir trenes, serán tres los transbordos.

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