El plan de refuerzo crea recelo general

El plan de refuerzo crea recelo general

«No existe ninguna figura dentro del sistema de la plantilla docente que pueda desarrollar ese trabajo, además se está planteando un agravio comparativo entre los distintos centros educativos»

JAVIER NAVARROALMERÍA

El inicio de la nueva etapa en la consejería de Educación ha venido marcado por el anuncio de un plan de choque contra el abandono escolar temprano con el refuerzo de las matemáticas, inglés y lectura en alumnos de primaria.

Este 'Programa de Refuerzo Educativo y Deportivo' se desarrollará durante el mes de julio en centros públicos y concertados y, a su vez, servirá para facilitar la conciliación familiar y para que los escolares practiquen deporte. El objetivo, es, según se destaca desde la administración andaluza, bien claro, que los padres no podrán entender esta oportunidad como una «guardería» para los niños en vacaciones, sino que se les exigirá «esfuerzo y rendimiento en los estudios».

Los beneficiarios, en principio, serán 100.000 alumnos, de los 814.000 matriculados en primaria e infantil este curso en Andalucía. Para ello, se calcula un coste de 11 millones de euros, cuya financiación buscará de fondos europeos entre otros. La Junta bonificará los cursos, pero no serán del todo gratuitos. Se prevé una cuota simbólica, en torno a un euro. Los alumnos tendrán becada esta experiencia durante quince días. El programa no incluye otros de la Junta de Andalucía como el de servicios de las tres comidas.

Muchas dudas

Las valoraciones han sido de lo más diversas desde que se realizó el anuncio, que ahora contempla el que se pueda extender también a secundaria. En general, hay cierta incertidumbre sobre su funcionamiento por diversas cuestiones, desde los medios que se van a poner a disposición del programa, especialmente en cuanto a personal, hasta el hecho de cuáles serán las condiciones de los centros, en concreto los que aún no han recibido el Plan de Climatización, en uno de los meses más calurosos del año.

Desde UGT, su secretario provincial de Educación, Iván Martínez, indicó que «a día de hoy no tenemos información concreta de en qué va a consistir ese programa, lo que están planteando es trasladar la idea de campus infantil de verano para alumnado de infantil y primaria, pero en un concepto ampliado». De esta forma «intervendrían no sólo monitores escolares, sino además titulados universitarios sin trabajo que ejercerían como docentes».

«Todas las medidas para combatir el fracaso escolar son extraordinarias»

Martínez avisa sobre problemáticas como que «no existe ninguna figura dentro del sistema de la plantilla docente que pueda desarrollar ese trabajo, además, se está planteando un agravio comparativo entre los diferentes centros», admitiendo que «no ha caído del todo bien en el entorno de los trabajadores docentes por el miedo a que se les obligue a permanecer en el centro educativo haciendo trabajos lectivos durante el mes de julio». Entre los aspectos positivos, desde UGT se destacó que «cualquier plan de refuerzo educativo va a ser bienvenido porque elevará seguramente las competencias básicas y los conocimientos de aquellos alumnos que puedan aprovecharlo de verdad».

«Toman medidas cuando el fracaso ya se ha consumado»

Desde Comisiones Obreras se muestran más críticos con la propuesta de Imbroda y Juan Pallarés señaló que «es una ocurrencia y no va a mejorar en absoluto el éxito escolar del alumnado andaluz. Lo que hace falta es un programa durante todo el curso, no sólo en julio». En CC OO tienen claro que «no va a actuar como una mejora en el apoyo educativo, sobre todo en las aulas que cuentan con demasiados estudiantes, por lo que pensamos que mejorar los resultados de los alumnos andaluces requiere una mayor atención al alumnado, no sólo esos 15 días, sino que se requiere personal de apoyo y refuerzo educativo durante todo el año y sobre todo que se consigan reducir el número de escolares en el aula de una vez».

Pallarés recordó, igualmente, que «durante 15 días de julio en provincias como Almería con el déficit que hay de climatización en las aulas puede ser una idea muy desacertada, el problema es que no aclaran cómo lo pretenden hacer». En el sindicato admiten que «mucho nos tememos que sea una actividad extraescolar que vayan a concertar con empresas externas para dar apoyo a esos niños y resultará que en los centros el que haya alumnado durante 15 no va a servir para nada».

Oportunidad de empleo

En CSIF abren la puerta a que pueda ser una medida efectiva y su responsable educativo provincial Juanfran Caballero, apuntó que «mientras no obliguen al profesorado a trabajar durante ese mes, se respeten los derechos de los docentes y se pueda aprovechar para la gente desempleada que pueda trabajar y compensar así las carencias que tienen durante el año nos parece bien». De igual forma, defienden que «hay familias que durante el verano meten a sus hijos en academias si les quedan asignaturas o aprueban por muy poco, creo que sería bueno para el alumnado, siempre y cuando se haga para que los alumnos puedan optar a ello de forma equitativa y haya bastantes plazas para el alumnado estará bien».

En Docentes por la Pública destacan que «observamos con tristeza que dan por perdida la lucha contra el fracaso escolar y toman medidas cuando este fracaso ya se ha consumado. No ha sido su medida estrella, la bajada de ratios, ni al menos el cumplimiento estricto de la normativa vigente respecto a ratios, tampoco han contemplado la contratación de especialistas de audición y lenguaje, profesores de atención lingüística para alumnado inmigrante, o profesorado de apoyo en áreas instrumentales. Tal vez hayan pensado que estas medidas no serían, en cambio, adecuadas para fomentar titulares espectaculares en los medios de comunicación».