El PP «oculta» el plan de seguridad de la Noche en Negro tras la suspensión del bus

Uno de los autobuses de la compañía Surbús, concesionaria del servicio municipal de transporte público colectivo en la ciudad de Almería./R. I.
Uno de los autobuses de la compañía Surbús, concesionaria del servicio municipal de transporte público colectivo en la ciudad de Almería. / R. I.

El PSOE requirió al equipo de Gobierno un informe con el dispositivo de seguridad de los buses, pero el PP le remitió sólo el cambio de lugar de los eventos por la lluvia

Miguel Cárceles
MIGUEL CÁRCELESALMERÍA

La sorpresiva y repentina suspensión del servicio público de transporte urbano, una medida sin precedentes, de la pasada noche de Halloween (la Noche en Negro) sigue sin contar, mes y medio después de que ocurriese, con una explicación oficial a fondo, tal y como requirió desde el primer día el principal partido de la oposición, el PSOE. La única argumentación municipal fue que la decisión se tomó de forma urgente ante los actos vandálicos que, a juicio del gobierno local (PP), ponían en riesgo al personal de Surbús, concesionaria del servicio; a los usuarios y la integridad de la propia flota.

El PSOE cree que esta súbita e imparangonable medida, la de cortar por lo sano y encerrar todos los buses en una noche de afluencia masiva al centro de la capital, responde a una falta de medios de la Policía Local y a una incorrecta definición del plan de seguridad, que habría dejado algunos elementos de crucial importancia -como el transporte- sin la cobertura necesaria. Por ello reclamó por escrito un informe que incluyese el número de efectivos de Policía Local destacados en dicha jornada, los lugares en los que se tenía previsto un refuerzo especial de agentes de vigilancia o las medidas de protección de los trabajadores y usuarios del servicio municipal de autobuses.

Sin embargo, y varias semanas después de esta petición, los socialistas aún siguen sin conocer estos datos. No porque el equipo de gobierno local, que preside Ramón Fernández-Pacheco (PP) no haya contestado a la misiva, sino porque la contestación no tiene en absoluto que ver con la pregunta cursada por los regidores de la bancada de la oposición. «Pregunta lo que quieras que contestaré lo que yo considere oportuno, eso es lo que ha debido pensar el alcalde», infería, en declaraciones a IDEAL, el regidor socialista Pedro Díaz. En lugar de la información solicitada, han recibido «un listado de actividades que tuvieron que trasladarse a consecuencia de la lluvia», lo que para el PSOE es «ocultar» el plan de seguridad.

«O el alcalde no ha entendido la pregunta, ni la gravedad del hecho de que toda una ciudad como Almería se quedara sin un servicio municipal tan necesario como el de autobús, o lo que está tratando es de ocultar los fallos que se produjeron en dicho dispositivo», afeó el regidor socialista. «A todas luces, el principal de ellos fue no prever la presencia de agentes dentro de los propios autobuses, como se hace en otras ciudades andaluzas, como por ejemplo Sevilla o Granada, donde se garantiza la integridad de los trabajadores y de los usuarios, con efectivos en los autobuses y con escolta policial en otros casos», remarcó, «siempre, previo acuerdo con los propios agentes para organizar de forma adecuada sus turnos».

Los socialistas se muestran temerosos de que esta situación pueda repetirse en cualquier momento. Muy especialmente ante eventos multitudinarios que puedan tener lugar durante las fechas navideñas -por ejemplo, la Cabalgata de Reyes-. Y es por ello que, al margen de que la respuesta a su petición de información no se corresponda con lo solicitado, exigieron al primer edil que «cuanto antes lo planifique para garantizar que dichos eventos», los que puedan prever una participación masiva durante las fiestas navideñas, «habrá una correcta cobertura de seguridad, pues lo peor que podría ocurrir es que esta práctica tan absolutamente anómala y fuera de lugar, como es la de privar a toda una ciudad del transporte público, se generalizara en adelante con la justificación de que existen problemas de seguridad».

El Ayuntamiento de Almería y la compañía Surbús cancelaron de forma generalizada las líneas del bus urbano la noche del 31 de octubre por lo que calificaron como «ataques de huevos, patatas o naranjas con grave riesgo para trabajadores, usuarios y ciudadanos, en general». Según cifró el Consistorio -sin abundar en detalles- los autobuses urbanos de la capital fueron objeto de cerca de una veintena de acciones vandálicas durante la Noche en Negro. Y a requerimiento de los propios trabajadores, se tomó la decisión «debido al alto riesgo para la seguridad».

El Ayuntamiento indicó que la afección fue prácticamente en todas las líneas y en distintas zonas del término municipal por ataques «de grupos de adolescentes cubiertos con máscaras y aprovisionados con bolsas repletas de material para arrojar a los autobuses». Esta incívica 'moda' también se ha replicado en ciudades como Málaga, Granada o Sevilla sin que, en ningún caso, se haya suspendido la totalidad del servicio, como ocurrió en el caso de Almería.