Numerosas mantillas hacen estación de penitencia con la Macarena

La Esperanza Macarena viste de verde las calles de Almería en el Miércoles Santo./A. GARCÍA
La Esperanza Macarena viste de verde las calles de Almería en el Miércoles Santo. / A. GARCÍA

La Policía Nacional desfila con la hermandad como Hermanos Honoríficos

AROA GARCÍA ACEDOAlmería

Siete menos cuarto. Inmediaciones de la plaza de toros de Almería. Iglesia de San Ildefonso. Miércoles Santo. La hermandad del barrio torero de la capital abre las puertas de su iglesia para volver a hacer estación de penitencia.

Sale la cruz de guía y los nazarenos de túnica marfil de capa, antifaz y cíngulo burdeos comienzan la estación de penitencia de esta hermandad hacia la Catedral.

Los nazarenos bien formados empiezan su discurrir en una tarde en la que el viento ha hecho su aparición.

Vemos una nutrida representación de la Policía Nacional. Son Hermanos Honorarios y siempre realizan estación de penitencia con la hermandad.

Humo, incienso, olores de Semana Santa, ciriales,... va saliendo el cortejo avisándonos de que lo importante está por llegar.

Se oye ya el martillo. Francisco Javier Giménez, capataz general de esta hermandad, se oye llamar a sus costaleros de la Sentencia. Empiezan a moverse dentro del tiempo para medir poco a poco la salida desde San Ildefonso.

La puerta es grande, no hay problema, pero la calle es estrecha y el paso necesita sitio para revirar. Con calma, con tino, con sosiego, van mandando a los hombres que debajo del paso van muy despacio realizando la salida.

En la puerta, su barrio lo espera, muchísima gente espera en esas calles del barrio de la plaza de toros a que salga su Señor de la Sentencia.

Podemos ver que la túnica del Señor de la Sentencia está empezando a ser bordada. Y también vemos que las cartelas del paso de misterio van cambiando: hay una de la evangelización de Santiago, la aparición del cuerpo de San Indalecio y el milagro de la espina de San Blas, pequeños detalles que van terminando de dar forma al impresionante paso de la Sentencia.

Suena la Marcha Real y se oye la Banda de Cornetas y Tambores Santa Cruz, que sigue acompañando a su Señor. Lo hacía los Lunes Santos y lo sigue haciendo después del cambio de día su hermandad.

Tras ellos, el segundo tramo. Y cambiamos de color. Esta hermandad continúa aún con dos colores, uno para cada tramo de la procesión, misma túnica y capa pero distinto antifaz; en este caso, en el tramo de la Señora, es verde, verde como el manto de la Esperanza Macarena.

La guardería que quiere acompañar a su Virgen comienza el tramo, para continuar con sus nazarenos y, tras ellos, las mantillas.

Mujeres elegantemente vestidas con su tradicional mantilla negra, que en el pecho llevan una réplica de las mariquillas que la Virgen lleva en su pecho, y que esta noche acompañarán a su Señora.

La señora más bella de San Ildefonso. Sale la Macarena, espléndidamente vestida por Álvaro Abril.

El adorno floral lo firman Víctor González y la Floristería Gracia y la Penca, que han marcado un gusto tradicional. En los laterales, las jarras son perfectas piñas de claveles blancos, elegancia y tradición a partes iguales. En la delantera, delante de la fila de 'Marías' de cera, las jarras pequeñas llevan rosas y fresias, todo ello, en color blanco.

Todo blanco. La nota de color, Ella, la Macarena que, con su manto y su palio verde, llena las calles por donde pasa.