La policía asegura que la camiseta «llevó a centrar la investigación en Ana Julia»

Ana Julia Quezada, autora confesa de la muerte del niño Gabriel Cruz, es trasladada a la Audiencia Provincial de Almería este miércoles/EFE
Ana Julia Quezada, autora confesa de la muerte del niño Gabriel Cruz, es trasladada a la Audiencia Provincial de Almería este miércoles / EFE

El capitán jefe de la Policía Judicial en la Comandancia Provincial de la Guardia Civil advierte que en todo momento se buscó a un niño «vivo» porque no encontraron, en las primeras horas, ningún indicio de muerte violenta

MIGUEL CÁRCELES

El hallazgo supuestamente fortuito de una camiseta en una zona de Níjar que ya había sido sometido a batidas fue lo que llevó a centrar la atención de la investigación sobre Ana Julia Quezada, autora confesa de la muerte del pequeño Gabriel Cruz, de apenas ocho años de edad, en Rodalquilar (Níjar). El capitán jefe de la Policía Judicial de la Comandancia Provincial de la Guardia Civil en Almería, primer interrogado en la tercera sesión del juicio por el conocido como Caso Gabriel ha aseverado que pese a que al principio se inició una investigación prospectiva sobre el entorno familiar o las personas que, residentes en el entorno de Las Hortichuelas, pudieran tener antecedentes de carácter sexual o violento, no fue hasta esa jornada, la del día tres, que los investigadores se centran en Ana Julia Quezada.

«Además, pierde dos veces el móvil. Extrañamente, primero en unos arbustos y después con una niña también desaparece», advertía el agente como elementos extraños, poco comunes, que acabaron sorprendiendo a los agentes.

El agente, uno de los principales investigadores durante el periodo de la búsqueda de Gabriel, ha apuntado asimismo a que Quezada había deslizado algunas sospechas hacia su expareja, Sergio M., poco convencionales. En ellas trasladó un supuesto odio a los niños o la posesión de una furgoneta blanca, un elemento que durante las primeras horas se vinculó a la posible desaparición del niño y que, posteriormente, en los primeros interrogatorios policiales con la finalidad de dar con el paradero del menor, nadie mencionó.