El grito de Ana Julia al ser detenida: «Ángel, te quiero mucho, quiero a Gabriel»

Declaración de los investigadores de la Unidad Central Operativa. /M. C.
Declaración de los investigadores de la Unidad Central Operativa. / M. C.

Los investigadores de la Unidad Central Operativa recuerdan a Quezada con una sudadera a rayas «llena de tierra» en el momento de ser arrestada

M. CÁRCELES / A. AMATEAlmería

Cuando Ana Julia Quezada es interceptada, en Vícar, con el niño en el maletero, los agentes de la Guardia Civil encuentran a la acusada con las manos y la sudadera, a rayas, «llena de tierra». Al abrir el maletero y descubrirse el cadáver, mientras le ponen los grilletes, Quezada grita: «Ángel, te quiero mucho, quiero a Gabriel, mi perro está dentro». Es el relato que esta mañana han dado a conocer dos de los agentes investigadores de la benemérita, uno de ellos de la Unidad Central Operativa, que estuvieron siguiendo los pasos de la acusada.

En un relato pormenorizado del seguimiento en el día en el que Quezada fue arrestada, los agentes relataron que Quezada tuvo serias dificultades para trasladar el cuerpo de Gabriel de la zanja en la que lo había mantenido oculto durante 12 días y hasta el maletero de su vehículo. La operación le llevó varios minutos. Un tiempo que fue plasmado, por secuencias, por un agente que a 400 metros de distancia, iba fotografiando todos sus pasos.

«Levanta tablas, maderas y las va apartando. Abre el maletero, va a la parte del conductor y saca una toalla o una manta. Coge, se desplaza a la alberca, está algunos minutos agachada, levanta el cuerpo y lo traslada, acunado en brazos, al maletero». El equipo policial la siguió de cerca hasta que le da el alto en Vícar, pero entre tanto, hace un «recorrido aparentemente ilógico y sin sentido». «En el maletero estaba el cuerpo lleno de arena. Cuando abre y vemos que está allí cuerpo del niño sin vida se le aprecia en las manos que tiene tierra. Su sudadera a rayas horizontales verde y beis también la tiene llena de arena», han subrayado.