La incógnita Crespo

Carmen Crespo, portavoz del PP-A en el Parlamento andaluz. /EFE
Carmen Crespo, portavoz del PP-A en el Parlamento andaluz. / EFE

Es una de las más aguerridas diputadas y de las que más conocen el trabajo parlamentario, fue portavoz de Agricultura y maneja el área de muy primera mano. La almeriense suena con fuerza para Agricultura, el principal sector económico de Almería

MIGUEL CÁRCELESALMERÍA

Cerrada la investidura de Juanma Moreno (PP) como presidente de la Junta de Andalucía para los próximos días 16 y 17 y con una estructura de gobierno casi detallada al dedillo en los anexos del pacto de la coalición conservadora, ayer mismo comenzaban a traslucir algunos detalles de cómo será ese gabinete bicéfalo bajo los mandos de Moreno y Juan Marín (Cs). El primero de los nombres que salía a la luz pública era el de Javier Imbroda. Diputado de Ciudadanos por Málaga, se hará cargo de la cartera de Educación y Deportes. Él mismo lo reconocía a los periodistas. También sonaba con fuerza el nombre de Elías Bendodo, presidente de la Diputación de Málaga (del PP), hombre de la máxima confianza de Moreno, sobre el que en los últimos tiempos se había especulado como relevo al actual alcalde de la capital de la Costa del Sol, Francisco de la Torre.

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Sin embargo, sobre el resto ambos partidos intentan guardar el más sepulcral de los secretos pese a que los nombres están ya, muchos de ellos, sobre la mesa de negociación de las dos formaciones que compartirán los despachos de San Telmo. En Almería, el nombre que suena con más vehemencia y de forma más persistente es el de Carmen Crespo. Y tiene muchísimos motivos. Además de haber sido mano derecha en el trabajo parlamentario del PP durante la última legislatura del que la próxima semana será el primer presidente del Gobierno andaluz no socialista, Moreno, es una mujer aguerrida, que conoce el trabajo parlamentario en Andalucía -ha sido diputada autonómica durante 17 años en dos periodos- y que ha estado ya desenvuelta en las dinámicas de un Gobierno. No sólo por haber sido alcaldesa de Adra sino también por su papel como vicepresidenta de la Diputación bajo el timón de Luis Rogelio Rodríguez-Comendador y, más aún, como delegada del Gobierno en Andalucía, rol que asumió entre 2011 y 2015 y que le otorgó, junto a la portavocía parlamentaria, gran notoriedad pública.

Entre sus compañeros de filas se admite que daría la talla en Agricultura y que ésta bien pudiera ser una cartera de suficiente enjundia sobre todo para una persona almeriense. En el sector agrícola, de hecho, ya se especula con naturalidad sobre esta posibilidad, como algo certero, posible y esperable. «Es de Almería, conoce el sector y ha sido incluso portavoz de la comisión de Agricultura», indicaban fuentes del ramo. Pero por el momento, su rol es sólo una incógnita.

Ayer se mantenía en su papel de portavoz del Grupo Parlamentario Popular Andaluz y acudía a la cita de consultas a la que había sido convocada por la también almeriense -en este caso del partido Ciudadanos- Marta Bosquet, presidenta del Parlamento autonómico. Y allí se encargó de poner sobre la mesa el nombre de su jefe de filas, Moreno. La portavocía le era otorgada en el primer pleno de un modo provisional. Hasta la sesión de investidura. A partir de entonces -es cuando el PP y Cs esperan desvelar el organigrama del Gobierno autonómico al detalle y con todas las caras ya cerradas- puede ser otro cantar. O no, es una incógnita por desvelar.