La huelga de El Acebuche obliga a una decena de presos a volver a casa

A.A.

Los empleados de la prisión afrontan hoy la cuarta y última jornada de protesta y amenazan con impedir la entrada a los miembros de la Dirección

A. AMATEALMERÍA

Nadie entra y nadie sale. Una barricada de ramas y troncos impidió el acceso a vehículos al aparcamiento del Centro Penitenciario El Acebuche de Almería durante toda la jornada de ayer. Desde las 7 horas, funcionarios de prisiones permanecieron a las puertas de la penitenciaría en la que fue la tercera de cuatro jornadas de huelga convocadas en todo el país por este colectivo para demandar mejoras salariales que equiparen los sueldos de todos los trabajadores públicos de las cárceles españolas. Hoy afrontan su último día de huelga. «Estamos dispuestos a impedir que entren el director y los subdirectores», señaló a las puertas de su centro de trabajo Juan Vicente Tamayo, portavoz de los trabajadores y uno de los empleados que durante todo el día de ayer permaneció atrincherado en el acceso a la prisión para evitar que las puertas se abrieran. Dentro de la cárcel, una quincena de compañeros cumplieron los servicios mínimos, acumulando hasta cuatro turnos. «Los que están trabajando se incorporaron anoche y aún no se les ha relevado», indicó Tamayo. Un hecho criticado por sindicatos.

Puertas cerradas

Esta segunda tanda de paros consecutivos -y no en días alternos como ocurrió en octubre- pretendía más repercusión en el funcionamiento de la cárcel. Durante el día de ayer, en torno a una decena de presos que debían volver de sus permisos de fin de semana se quedaron fuera a la espera de poder entrar. Finalmente, les fueron concedidos uno o dos días más de libertad por lo que pudieron volver a sus domicilios. No todos los internos que estaban de permiso, recordaron los trabajadores, «tienen el mismo nivel de confianza». También debieron regresar, pero esta vez a los calabozos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado las personas para quienes, tras pasar a disposición judicial, se decretó su ingreso en prisión.

Los trabajadores de El Acebuche, por otro lado, se siguen manteniendo entre los más participativos en estos días de protesta. De hecho, en la jornada de ayer, apenas siete prisiones de las casi 90 afectadas por la huelga permanecieron cerradas y la de Almería fue una de ellas.