Una hermandad de negro derrocha Caridad por Almería

El de Caridad es uno de los misterios con un paso más grandes de la capital almeriense, lo que dificulta su procesión. /AROA GARCÍA
El de Caridad es uno de los misterios con un paso más grandes de la capital almeriense, lo que dificulta su procesión. / AROA GARCÍA

El periodista Sergio Morante, hermano de esta cofradía, fue el encargado de abrir este año la procesión

AROA GARCÍAALMERÍA

A las siete de la tarde se abren las puertas de la Iglesia de Santa Teresa y la Humilde Hermandad de San Francisco de Asís y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Caridad en su traslado al Sepulcro, María Santísima de las Penas y Santa Marta, comienza su Estación de Penitencia. Lo primero que vemos y escuchamos es una figura que esta noche vemos en dos hermandades de dos maneras distintas, 'El muñidor'. Escoltado por dos libreas, el de Caridad es un muñidor que al son de su campana marca el ritmo de la Hermandad. Este año el traje ha sido una novedad total. Los diseñadores, Victorio y Lucchino. El traje está inspirado en la Corte de Felipe II y tiene distintas tiras sobrepuestas para que se observe la diferencia de tejidos cuando le dé la luz.

La chaqueta está hecha de dos piezas, como se hacía antiguamente; los diseñadores han cuidado tanto el diseño que incluso han sido fieles a los patrones antiguos. El traje también porta golas de encaje antiguo que son piezas que la Virgen de los Desamparados de Sevilla también lleva. Y va abriendo la Estación de Penitencia delante de la Cruz de guía. El muñidor marca el camino, la Hermandad de Caridad ya está en la calle.

Tras ellos, la Cruz de Guía, sencilla austera, adornada con un gran sudario blanco, escoltada por cuatro faroles de mano, portados por cuatro nazarenos. Nazarenos de túnica y capirote negro, con un ancho cinturón de esparto ciñéndolas, a los pies unas sandalias franciscanas. Nazarenos con mucho orden y silencio portan en el cuadril cirios negros, que le darán luz al Señor de la Caridad.

Una Hermandad que cuida mucho el orden y el detalle y lo podemos ver en un Libro de Reglas distinto, original, en cuero marrón y que portado por un nazareno y escoltado por dos varas lo podemos observar rompiendo el negro perenne. El cuarteto Vocal Anacrusa y la Capilla Musical de viento son los sones característicos de esta Hermandad de Silencio. Seis ciriales, un pertiguero, conforman una estampa clásica y cuidada por parte de la Hermandad, que tiene en su grupo de acólitos un precedente clásico y cuidado para el Paso de su Señor.

Apareció en el dintel de la puerta uno de los pasos mas grandes de la Semana Santa, el imponente paso que nos trae el Misterio del Traslado al Sepulcro. Cristo es trasladado medio envuelto en una sábana a modo de mortaja por José de Arimatea, Nicodemo y San Juan; en sus pies está María Magdalena, detrás María de las Penas y Santa Marta. Al final una cruz con un sudario y dos escaleras a los lados. El espectacular conjunto escultórico del tallista Juan Manuel Miñarro, que realizó desde el año 1999 hasta el 2008.

Este año la voz del capataz ha cambiado. Miguel Ángel Plaza es quien este año con sumo cuidado sacará al paso de la Caridad por las calles de Almería. Tras el paso los más jóvenes de la Hermandad, con túnica negra y roquete, y portando un cirio blanco acompañan su Señor rezándole detrás. Tras ellos el consiliario de la Hermandad acompañado de un diácono permanente. Cerrando el cortejo nazarenos con cruces al hombro, penitentes que cierran el cortejo.

Y si imponente es ver salir el paso de su sede canónica, igual de imponente es verlo desfilar por las calles estrechas de su recorrido, un paso alto, con muchas imágenes, muy grande y que sus costaleros llevan con sumo cuidado y sin música, solo con las notas del cuarteto de voces y la capilla musical van meciendo y acunando al Señor muerto por las calles de Almería.