Globos, música y un mar de besos para que los niños olviden que están en un hospital

Sanitarios, pacientes de Pediatría y familiares en la celebración del Día del Niño Hospitalizado durante la mañana de ayer./Alicia Amate
Sanitarios, pacientes de Pediatría y familiares en la celebración del Día del Niño Hospitalizado durante la mañana de ayer. / Alicia Amate

El Día del Niño Hospitalizado recuerda a los más de 2.000 menores almerienses que cada año tienen que ser ingresados

Alicia Amate
ALICIA AMATEAlmería

Globos llenos de besos inundaron ayer los hospitales de Almería para celebrar el Día del Niño Hospitalizado, un homenaje a todos los pequeños que «pasan su vida en el hospital hasta que se curan», explicó el director gerente del Complejo Hospitalario Torrecárdenas, Luis Martínez. Solo en este centro hospitalario de la capital se ingresan anualmente más de 2.300 menores, de ellos, en torno a 600 lo hacen debido a enfermedades oncológicas. Este colectivo, unido también a los menores que padecen algún tipo de enfermedad crónica, se ven obligados a «ingresar y reingresar» durante gran parte de su infancia. Para ellos, señaló Luis Martínez, lo único que se pretende es que «se sientan como en casa».

Este proceso de «humanización» de la sanidad pública, al que hacía ayer referencia el director gerente de Torrecárdenas, entre otras acciones, llevó a crear hace dos décadas las aulas hospitalarias a través de un convenio con la Consejería de Educación. En ellas hasta 800 niños y niñas en edad escolar continúan su educación cada curso escolar. «Tenemos seis líneas educativas para estos niños», indicó Martínez quien valoró además a los maestros que imparten clases «sin los que no podríamos vivir».

Ubicada en la tercera planta del Hospital Torrecárdenas, donde se encuentra Pediatría, este aula mantiene un horario similar al de cualquier centro educativo. Con este espacio se pretende «garantizar el derecho a la educación de los menores hospitalizados», apuntó la delegada de Educación, Francisca Fernández, presente también en Torrecárdenas para rendir este pequeño homenaje a los pequeños que pasan su día a día en algún hospital.

Aunque el papel de las aulas hospitalarias va más allá. Se trata de espacios que también se destinan a la organización de actividades lúdicas y formativas que ayudan a que los días dentro de un hospital sean lo menos traumáticos posible para los menores. En ello trabaja la Asociación de Padres de Niños con Cáncer de Almería, Argar, dedicada a organizar acciones orientadas a mejorar las estancias hospitalarias a niños y niñas.

El delegado de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, José María Martín, destacó, precisamente, que estos pacientes «requieren de todo nuestro apoyo y atención, para evitar que el paso por el hospital pueda afectar a su desarrollo emocional o repercutir negativamente en su educación».

Este proceso de humanización ha logrado que la planta destinada a los pequeños, poco a poco, se haya llenado de colores que inundan todo: desde las paredes hasta los pijamas del personal sanitario. Algo que quedó evidenciado en el Día del Niño Hospitalizado en Torrecárdenas donde, además de color, hubo música. A coro, pacientes, familiares y personal sanitario entonaron la canción 'Un mar de besos' de Bombai cuya letra invita a compartir esos besos que «van por el aire, van por las calles».

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