La gamba roja de Garrucha duplica su precio en el mercado en los días previos a Nochevieja

Gamba roja. Prácticamente todos los puestos de pescado de Almería tienen un producto que estos días se vende a su mejor precio y que es codiciado en las mesas navideñas./M. C.
Gamba roja. Prácticamente todos los puestos de pescado de Almería tienen un producto que estos días se vende a su mejor precio y que es codiciado en las mesas navideñas. / M. C.

La lonja marca su precio máximo en 129 euros el kilo para el producto de mayor calibre, un precio aún inferior al que tenía antes de la crisis

Miguel Cárceles
MIGUEL CÁRCELESALMERÍA

Son siempre un manjar, a todas horas y en cualquier fecha. Pero muchos fijan en estos días de Navidad y fin de año el momento en el que permitirse el degustar del sabor de un producto tan codiciado como la gamba roja de Garrucha. Sin embargo, si no ha sido previsor y ha adquirido este bocado del cielo por adelantado, hace ya algunas semanas, para conservarlo en el congelador es más que probable que su precio le resulte ya, en estas fechas, prácticamente prohibitivo.

El producto estrella de las mesas almerienses y de media España en estos días navideños, la gamba roja garruchera, ha doblado el precio en estas últimas semanas, las previas a las 'comilonas' familiares y los reencuentros entre amigos. Ayer, sin ir más lejos, el producto de mayor calibre a la venta en uno de los mayores mercados de abastos de la provincia, el Mercado Central de Almería, alcanzaba los cien euros el kilo.

«Desde mediados de noviembre está en ascenso. Entonces, hace algunas semanas, se podía comprar gamba roja de este tamaño a aproximadamente la mitad de precio», indicaba uno de los tenderos de este espacio comercial señero de la provincia. El calibre es el que marca el precio. Y la gamba roja más barata no se consigue por menos de 30 euros el kilo. «Mucha gente compraba ya hace semanas para congelar», admiten los comerciantes.

El tope de precio se alcanzaba el pasado lunes: 147 euros el kilo del producto de mayor tamaño en la subasta de la Lonja de Garrucha. Allí comercializan este codiciado manjar once barcos de arrastre amarrados tanto en el propio puerto garruchero como en Carboneras. Y de ahí se envía a los 'Merca' de media España (Mercamadrid, Mercabarna o Mercamurcia, por ejemplo) para alcanzar las mesas de quienes codician este producto fresco de la mejor calidad. «Otros años ha subido más de precio», rememoraba, no obstante, Gaspar Giménez, presidente de la Cofradía de Pescadores de Garrucha. Se refería a los tiempos previos a la crisis económica, hace una década. Entonces se llegaban a pagar en las mejores fechas hasta 200 euros por un kilo de este crustáceo local.

«De promedio, el kilo está saliendo a unos 129 euros la gamba de mayor tamaño, a unos 78 euros la mediana y a unos 32 la pequeña. Pero en otros años, antes de la crisis, era normal que se llegase a los 190 o 200 euros», rememora Giménez. Responde a la llamada de IDEAL desde su barco, en plena faena. «Normalmente en Navidad flojean un poco las capturas. Pero este año está habiendo más producto, y con igual producción, el precio baja un poco», explica.

De la gamba roja de Garrucha viven decenas de familias. No sólo las de quienes se embarcan y se echan a la mar para las capturas, también en la lonja, en la venta del producto, en el transporte o en la intermediación. «Es mucha, mucha gente la que vive de esto. Y en Navidad es cuando más se vende. Pero por suerte se mantiene muy bien la venta durante todo el año», abunda el presidente de la Cofradía de Pescadores de Garrucha.

El marisco es el rey en estas fechas en los puestos de los principales mercados de la provincia -y muy especialmente en el de Almería-. Pero también se ha dado buena salida de otros manjares. Por ejemplo, el tomate raf se cotizaba ayer a 18,80 euros el kilo. Algo parecido ocurría también con las carnes más codiciadas, como la de cordero. O incluso con la uva de mesa -un indiscutible producto para el cambio de año-. Ayer era difícil encontrar racimos de uva blanca por menos de tres euros el kilo en los establecimientos de la plaza de abastos central de la capital almeriense.

Curiosamente, los precios pueden llegar a ajustarse bastante en las horas inmediatamente anteriores a la Nochevieja -si es que alguien quiere arriesgarse a tener que cenar una pizza precocinada si no encuentra producto-. Por ejemplo, es habitual que el mismo día 31, horas antes del cierre de los comercios, la uva baje un poco de precio, hasta 30 céntimos el kilo. Pero claro, quién sabe. ¿Y si resulta que luego no queda y empezamos el año sin racimo?