De la Fuente toma posesión en un acto cargado de política y símbolos

Decenas de personas asistieron en pie a la celebración de la presentación del nuevo subdelegado de Almería./M.C.
Decenas de personas asistieron en pie a la celebración de la presentación del nuevo subdelegado de Almería. / M.C.

El relevo en la Subdelegación se ejemplificó, por primera vez, con la asunción de un bastón de mando

Miguel Cárceles
MIGUEL CÁRCELES

El de ayer por la mañana fue un acto del todo atípico. Y no precisamente porque hiciera frío en verano -los aparatos de aire acondicionado de la Subdelegación no dan para tanto gentío y los más de 35 grados de la calle se han convertido en un invitado inexcusable del protocolo Estatal, tanto en julio como en diciembre-. También porque es el primer relevo entre subdelegados nombrados por partidos diferentes sin que medien elecciones, el primer relevo tras una moción de censura y el primer relevo con un partido en el gobierno que no fue el más votado en las urnas.

Por eso, todo fue algo raro. Incluso a las obviedades de antes se sumaron los gestos, prolijos, constantes. Ayer, cuarenta años después de la creación de la primera Junta Preautonómica andaluza, en el salón noble del Palacio de la Subdelegación sonó -tímidamente y sin apenas voces que siguieran al coro enlatado en el sistema de 'mp3' del sonido del edificio noble- el Himno de Andalucía cuya letra escribiese el malagueño Blas Infante en los años 30. Nunca antes se había hecho sonar en esa sala del antiguo Gobierno Civil. Quizá fuese eso -o el calor- lo que descuadrase a los más habituados al protocolo del palacio de Arapiles. Al menos sobre las tablas de la tarima presidencial nadie movió los labios para seguir la coplilla: «Los andaluces queremos volver a ser lo que fuimos». Ni siquiera el actual delegado del Gobierno en Andalucía, el sevillano Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que presidió el acto y que saludó en un uso cada vez menos habitual en este tipo de actos, a casi cada uno de los grupos, instituciones y representantes de organismo civiles, militares o universitarios.

El ya residente en los despachos del céntrico palacio, Manuel de la Fuente, también gesticuló. Primero pronunciando los versos de un andaluz universal, Antonio Machado, exiliado republicano en Francia, que ponen de relieve la importancia del «despertar». «Despertar de una nueva forma de ejercer la política y el cargo», vinculó ante decenas de abanicos (y móviles en posición de fotografía). Pero es que además De la Fuente ya había asumido el cargo la pasada semana en Sevilla. Ayer, el acto era más bien una representación 'en provincias'. Y para darle realce, más gestos: una Constitución Española abierta por el Título IV, que trata del Gobierno y la Administración, y un bastón de mando que el flamante subdelegado alzó ante los invitados también por primera vez en la historia. Nunca antes este cargo -que pese a ser de designación política recae en un alto funcionario del Estado- tuvo esta ceremoniosidad.

El ya máximo representante del Estado en Almería también tuvo sus gestos en un discurso más político que lo habitual -los subdelegados, por tradición, han intentado desgajar el carácter partidista del cargo institucional-. Y en este nuevo ritmo asumió el reto de «recuperar» las políticas «castigadas por la crisis» y «por decisiones de otras etapas» y agradeció «la confianza de los compañeros del PSOE», con expresa gratitud a Fernando Martínez -secretario de la Agrupación Local del PSOE de Almería- y Consuelo Rumí -secretaria de Estado de Migraciones-. «Hoy doy las gracias por la renovación del proyecto socialdemócrata, en el que Pedro Sánchez representa mejor que nadie un nuevo tiempo y al que otros partidos han colaborado en pacto por un cambio de gobierno por los procedimientos constitucionales», argumentó.

Manuel de la Fuente reconoció que los principales retos de la Almería actual pasan por las infraestructuras, las políticas de agua, el control de fronteras y las dinámicas migratorias. «Las afrontaré desde mi experiencia política y personal como servidor público», sostuvo invitando a todas las administraciones, «en especial al Ayuntamiento de Almería, a la Diputación Provincial de Almería y a la Junta de Andalucía», a una colaboración «leal». «Todos debemos remar juntos para llegar a buen puerto, para que Almería ocupe el lugar que le corresponde en Andalucía y en España», dijo. Su trabajo ya ha comenzado, los frutos se verán más adelante.

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