Fomento contratará obras especiales para mejorar la fachada del viejo Ayuntamiento

La fachada central del antiguo Ayuntamiento está rematada con yeso y escayola, materiales que aparecen en los dinteles o balaustradas y que se sustituirán. /S. G. H.
La fachada central del antiguo Ayuntamiento está rematada con yeso y escayola, materiales que aparecen en los dinteles o balaustradas y que se sustituirán. / S. G. H.

La mayoría de sus elementos son de yeso y escayola, por lo que desgajará un proyecto para dignificarlos a base de piedra natural

SERGIO G. HUESOALMERÍA

El viejo edificio que albergaba el Ayuntamiento de Almería va a dar sorpresas hasta el último día. En la recta final de las obras de estructura que la empresa Obrascón Huarte Laín (OHL) está ejecutando en el interior del inmueble, nuevos descubrimientos han provocado el enésimo giro de guión.

Aunque menos traumático que otros ya producidos anteriormente [la obra tendría que haber acabado en septiembre de 2016], el último sobresalto también obliga a cambiar los planes inicialmente previstos. En una visita ordinaria a las actuaciones coincidiendo con la última semana de ejecución, la concejala de Fomento del Consistorio almeriense, Ana Martínez Labella, explicó a los medios de comunicación allí presentes que el área que dirige se va haber en la obligación de contratar un nuevo proyecto especial para «ennoblecer» la fachada principal del viejo Ayuntamiento.

Y así será una vez que han descubierto en los trabajos de eliminación de las capas de pintura que cubría esta zona, que los elementos ornamentales no son de piedra natural sino de yeso y escayola, materiales que están presentes en las molduras decorativas, dinteles, revestimientos o recercados, tal y como dio a conocer Labella. Esto ha supuesto que el área de Fomento haya tenido que enfrentarse a la disyuntiva de elegir entre mantener estos materiales de obra ciertamente indignos para un edificio cargado de historia y simbolismo, o bien sustituirlos por piedra natural aun a riesgo de tener que retrasar más todavía la resolución de esta fase de obras: que es la primera entre otras tres que restan hasta la rehabilitación integral del conjunto.

Labella trasladó que los técnicos recomendaban tomar el segundo camino, el de sustituir estos citados materiales por piedra natural porque además coincide, como ella mismo apuntó, con la configuración general del resto de casas contiguas y a la misma fachada trasera (a Calle Juez). Asimismo, el yeso y la escayola en elementos expuestos al aire libre representa un riesgo que además complica las labores de conservación, que serían continuas. «Cada dos meses tendríamos que estar manteniendo estos ornamentos, algo que no tiene mucho sentido», expuso la concejala.

El proyecto y OHL

La obra en curso finaliza la semana que viene. Tras una tercera ampliación del plazo de ejecución, OHL finalmente acabará la fase de obras que le había sido adjudicada sin agotar más tiempo. El interior está casi acabado y de la fachada del edificio central quedará exenta por los motivos ya descritos. La intención del área delegada es desgajar una separata del proyecto para ejecutar una solución que supondría un coste aproximado de unos 180.000 euros.

Evidentemente al disociarse de la fase de obras en curso, la intervención se desliga de OHL, que lo que se ahorrará al olvidarse de este ámbito de actuación parece haberlo compensado con otras intervenciones no contempladas en un principio dentro del propio edificio. Al menos así lo explicó la concejala, que trasladó su deseo de redactar «a la mayor brevedad» ese proyecto específico que recoja «las soluciones y tratamientos singulares que permitan la restauración o en su caso la sustitución de los elementos que estén afectados», añadió.

Aún sin plazo, lo que sí dio a conocer Labella es que el área que dirige tiene fondos suficientes para financiar esta actuación, que en todo caso deberá pasar con anterioridad el filtro del área de Cultura de la Junta de Andalucía. Al respecto, la concejala señaló que conminará al Ejecutivo andaluz, que cofinancia la rehabilitación, a que convoque una comisión de seguimiento extraordinaria para valorar la viabilidad de estas nuevas decisiones tomadas por el Ayuntamiento.

La edil avanzó ayer que la Junta está de acuerdo en lo esencial, en ennoblecer la fachada principal del que volverá a ser de nuevo en unos pocos años la Casa Consistorial de todos los ciudadanos. Pero en la reunión que celebren en las próximas semanas ambas instituciones también deberán poner encima de la mesa otras cuestiones más agradecidas.

No todo lo que ha aparecido tras el redescubrimiento de la fachada ha sido precisamente un jarro de agua fría para los intereses de la ciudad. Labella informó de que las sorpresas no solo habían sido negativas, pues por ejemplo se ha encontrado una placa conmemorativa sobre el dintel de la puerta de entrada en la que se puede entrever un texto que parece hacer referencia a un hecho histórico. A la visita que en el siglo XIX habría hecho la reina Isabel II a la ciudad de Almería. El cartel se pondrá en valor, tal y como avanzó la concejala, que también hizo referencia a otros ornatos que irán incorporándose a la rehabilitación en el mismo paquete.

Nuevo acceso

En la visita pública al interior del edificio que se autorizó ayer, técnicos del área explicaron las cuestiones más destacadas de una actuación que se ha centrado en consolidar la estructura de todo el edificio, que albergará las futuras dependencias municipales. Dependiendo de qué necesidades haya, se perfilará una siguiente fase que ya dará sentido espacial a un interior en la actualidad que se presenta en bruto.

Aunque se atisban la mayoría de antiguas estancias: el salón de plenos, el archivo o algunos despachos señeros, todo está en su esqueleto. Además de unas espléndidas vistas a los cerros de la Alcazaba y San Cristóbal desde la terraza frente al que será el despacho de Alcaldía, otro de los elementos más subrayables es el nuevo paso que va a quedar abierto y que comunicará la Plaza Vieja con la plaza de la Administración Vieja, a la que ya se podía acceder por una de los arcos. Lo que se ha hecho es demoler una construcción en el ala izquierda del inmueble, esquinera, abriéndose otra salida a nivel de la fachada a la que se accederá por un pequeño espacio abierto con dos escalinatas, un banco y una fuente, que se construirán en la fase posterior de la rehabilitación, la de la Plaza Vieja.

Mientras empieza, las vallas circundantes hoy presentes así como los operarios se despedirán de una zona que poco a poco va ir recuperando su componente estético.

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