El PP sigue reinando en Almería a pesar del auge inesperado de Vox

El PP sigue reinando en Almería a pesar del auge inesperado de Vox

Noche de euforia en un PP que se dejó un escaño pero que ya se ve gobernando la Junta con pactos

SERGIO GONZÁLEZ HUESO

«Juanma va a ser presidente». Si alguien hubiera escuchado esta sentencia al comenzar la jornada electoral de ayer, nadie, ni los más optimistas de los populares, se habría jugado ni un penique por un final que cayó como una bomba en mitad de una noche de sorpresas y de saltos emocionales de puro 'thriller'.

La frase la pronunciaba un candidato del Partido Popular por Almería a las 22 horas, mientras hablaba por teléfono en mitad de una sede que pasó de la decepción a la alegría contenida primero, y directamente a la euforia después por el vuelco electoral inesperado que se acababa de producir en un abrir y cerrar de ojos. Los populares, por primera vez en casi 40 años pueden hacerse con el Gobierno de la Junta. Y lo más extraño es que es posible que Juanma Moreno sea el inquilino de San Telmo después de haber cosechado el peor resultado de la historia de los populares en Andalucía. Ypeor, que su partido está amenazado hoy por dos fuerzas que a su derecha (Vox) e izquierda (Cs) le disputará alPP la posición de privilegio que ostentaba en el eje electoral en el que siempre ha enseñoreado su poder casi omnímodo.

«Hemos captado el mensaje», dijo el jefe de la campaña popular en Almería, Javier Aureliano García, dejando entrever que son conscientes del daño electoral que les ha causado tanto en Andalucía como también en la provincia la llegada en aluvión de Vox a las instituciones. Por el camino el PP en Almería se ha dejado casi 30.000 votos y un escaño. Pasando de cinco a cuatro. Pero nada de eso fue importante tras el recuento teniendo en cuenta que la provincia de Almería vuelve a ser la única de toda Andalucía en la que han ganado los de Casado. El presidente delPartido Popular, Gabriel Amat, se mostró muy satisfecho de que la provincia hubiera apoyado otra vez a su partido mayoritariamente pese a todas las «dificultades».

Con un parlamento muy fragmentado, Amat cree que ha sido clave el «trabajo»y «sacrificio» que ha derrochado su equipo al frente del PP en la provincia. Para su tranquilidad, este no «ha caído en saco roto», dijo lamiéndose las heridas infringidas por adelantado ante lo que no eran más que sensaciones. Todas perfectamente resumidas por ejemplo en el mensaje algo derrotista que el alcalde de Almería, RamónFernández-Pacheco, había trasladado por la mañana frente a su colegio electoral.«Aún hay partido», dijo a los periodistas, consciente de la complejidad para su partido de una jornada que ya entonces se preveía incierta. Pero no tanto. En el PP se daba por sentado que el PSOEbajaría pero lograría al final sumar con Adelante Andalucía hasta retener con ciertas garantías la Junta. Para más inri, se creíaque elPP sería la víctima propiciatoria de la expansión electoral de un Cs y un Vox crecidos, formaciones que contribuirían a que el PSOEadelantara al PP en la provincia por primera vez en 14 años.

Este corpus de creencias sobre todo basado en encuestas y percepciones, se fue al garete alrededor de las 22 horas. Antes, el retraso en la apertura de varias mesas en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) había postergado los primeros escrutinios casi dos horas.Tiempo en el que el estado anímico de los populares era hasta entonces de confirmación y sorpresa. No acababan de creer cómo se había votado a Vox a lo largo y ancho de una provincia que, extraoficialmente, iba dando a conocer mesa a mesa unos sufragios hasta entonces nunca vistos.

El PP y el PSOEbajaban tanto como Vox subía.Alrededor de una hora después del cierre de los colegios electorales, los paseos nerviosos de los candidatos se hacían más habituales. Y los rictus de incredulidad pasaban a ser de circunspección frente a unos periodistas que jugueteaban en los pasillos con las especulaciones. Pero de repente salió Rosa Aguilar, consejera de Justicia e Interior, en el gran televisor que emitía Canal Sur en la sede popular de la capital. Y con ella la primera oleada de datos oficiales. Superado el 80%, el PSOEno alcanzaba la mayoría absoluta ni con la ayuda de Adelante Andalucía. Por ende, solo el PP podía aglutinar los votos suficientes para una investidura. Se confirmaba la gran sorpresa,los socialistas habían perdido, de facto, el Gobierno de la Junta tras casi 40 años.

Las aguas se habían abierto para que Moisés Moreno se salvara en el último momento junto a su pueblo. Justo entonces se oyó la frase: «Juanma va a ser presidente». A partir de ahí, abrazos, besos y felicitaciones.