Diputación licita por cinco millones de euros la segunda fase del Hospital Provincial

El presidente de la Diputación, Javier Aureliano García, en una visita al Hospital Provincial./J. S.
El presidente de la Diputación, Javier Aureliano García, en una visita al Hospital Provincial. / J. S.

La institución supramunicipal da un paso al frente a la espera de que el Gobierno haga efectiva la subvención del 1,5% Cultural concedida en enero de 2018

DANIEL SERRANOAlmería

La Diputación Provincial de Almería va a invertir cinco millones de euros en las obras de la segunda fase de rehabilitación y puesta en valor del antiguo Hospital Provincial.

Según ha informado en la mañana de este martes, la junta de gobierno ha aprobado una nueva actuación que permitirá devolver el uso público al único edificio civil del siglo XVI que se mantiene en pie en la ciudad de Almería y que albergará el primer Museo del Realismo Español del país.

De este modo, la Institución Provincial afrontará en solitario la segunda fase del proyecto cultural más importante de la provincia de Almería a la espera de que el Gobierno de la Nación haga efectivo -o anuncie- el pago de la subvención concedida en enero de 2018 para la puesta en valor de este edificio.

En este sentido, desde la Diputación han afeado que la ayuda concedida el Gobierno de Mariano Rajoy se haya visto aminorada «por las diferentes trabas y requerimientos que ha realizado el Ministerio de Fomento y que han sido subsanados, pasando de los 2,92 millones a los 2,6 actuales».

En concreto, la segunda fase de este proyecto recoge el conjunto de actuaciones que rehabilitará íntegramente el Hospital Real de Santa María Magdalena con el objetivo de recuperar una parte esencial del patrimonio histórico de la ciudad.

Los trabajos comenzarán con la demolición del Hospital Infantil del año 1944, un pequeño edificio de postguerra situado en el paseo de San Luis, que se construyó sobre un espacio libre donde históricamente existió una huerta y un jardín pertenecientes al hospital. Con esa demolición se va a recuperar un espacio libre y, de nuevo, se podrá ver desde el paseo de San Luis la fachada trasera del Hospital Real, que actualmente permanece oculta detrás de esa construcción, mejorando así la interpretación histórica del monumento.

A continuación, se intervendrá la fachada completa de la calle Hospital, que alcanza una longitud total de 86 metros, y que incluye a su vez las fachadas de tres edificios adosados entre sí: el Hospital Real de Santa Mª Magdalena del siglo XVI, la Capilla del siglo XIX, y el Hospicio también del siglo XIX. De esas tres fachadas, será la de Santa María Magdalena la que cambiará de forma radical su imagen para volver a su estado original (sufrió transformaciones en 1778, en 1929 y en 1980).

La recuperación del aspecto de la fachada se iniciará demoliendo en primer lugar el casetón de grandes dimensiones que actualmente existe sobre las cornisas del edificio. Esa construcción sustituía a la cubierta de teja que existió desde el siglo XVI hasta los años 80, y cubría el artesonado mudéjar. Junto con esa intervención en el tejado, en la calle Hospital se volverá a abrir la puerta de acceso a la primitiva capilla que permitía acudir al templo directamente y de forma separada a los usuarios del centro sanitario.

Junto a esas actuaciones, en el exterior del monumento, se va a restaurar en el interior las alfajías de madera y el artesonado mudéjar del siglo XVI, la verdadera joya del edificio, tanto por su inusual longitud (37 metros) como por la inexistencia en la ciudad de otro artesonado de orden civil. Una vez terminado se volverá a construir el tejado a dos aguas que lo protegerá y devolverá la fachada a su aspecto original.

Por otro lado, se intervendrá en las salas cambiando suelos y poniendo en valor los revestimientos. Del mismo modo, en el patio central se eliminarán los arcos de ladrillo que decoran las 20 columnas de piedra toscana. Gracias a los trabajos realizados en la primera fase se ha alumbrado el lugar donde se encontraba la escalera original, trazada por Juan de Orea en 1554 y que quedó arruinada en 1950. A su vez se va a trabajar en la recuperación de su trazado para poder poner en uso este acceso.

También se va a rehabilitar el edificio de la Capilla, situada en la C/ Hospital, que fue levantada gracias al mecenazgo de Francisco Javier León Bendicho y su esposa Dolores Puche a finales del siglo XIX. Para ello se levantará una cubierta nueva con teja plana y en el interior del edificio se realizará un importante acondicionamiento acústico para poner fin al eco y defectos sonoros que permitan darle nuevos usos.

Todas las obras de rehabilitación descritas, van a estar acompañadas de trabajos de instalación de de climatización, iluminación, ascensores, cafetería, o aseos, todo ello perfectamente integrado en el monumento y adaptado a personas con movilidad reducida, con el objetivo garantizar su posterior puesta en uso como Museo del Realismo Español Contemporáneo.

El presidente de la Diputación de Almería, Javier Aureliano García, ha destacado en un comunicado la importancia de la obra aprobada esta misma mañana y ha asegurado que «se trata del proyecto de recuperación del patrimonio más importante que se va a ejecutar en la provincia de Almería».

En este sentido, ha detallado que «esta obra pondrá en valor un edificio con contenido íntegramente cultural y que permitirá recuperar elementos arquitectónicos originales y que podrá ser disfrutado por almerienses y visitantes en pleno centro de la ciudad de Almería. Hoy es un día histórico en el que damos un nuevo paso para convertir en realidad el proyecto que revolucionará la cultura en la ciudad y la provincia y que culminará con la apertura del primer Museo del Realismo Español».

Cabe recordar que la segunda fase llega tras la ejecución, por parte de Diputación, de 1.147.000 euros de inversiones en la ejecución de un proyecto que garantizara la seguridad y conservación del edificio principal. El objetivo primordial de esta intervención fue reparar las cubiertas del edificio, que se encontraban muy deterioradas. Para ello, se recuperó toda la madera de los tejados y se completaron todos los paños que habían sido destruidos con una nueva estructura.

Durante esa fase, se recuperaron más de 13.000 tejas originales, todas ellas planas, que después de ser restauradas, una a una, han sido instaladas de nuevo para recuperar el aspecto original que tenían las cubiertas en el siglo XVIII. Además de esa intervención, se retiraron todos los tabiques y particiones que se habían ido acumulando a lo largo de los siglos, con el objetivo de recuperar los espacios originales que tenía el edificio en el siglo XVI.