La despoblación lleva a la pérdida de 16 concejales en los pueblos del interior

Un hombre introduce su voto en la urna en unas elecciones. /EDU SANZ
Un hombre introduce su voto en la urna en unas elecciones. / EDU SANZ

Ocho municipios de la provincia se dejarán dos concejales cada uno debido a la caída del número de habitantes. El ascenso en Partaloa y la celebración de las primeras municipales en Balanegra palia la caída en el número de ediles

MIGUEL CÁRCELES ALMERÍA.

Cuando el próximo domingo 26 de mayo los almerienses acudan a las urnas a elegir a los concejales que formarán parte de sus gobiernos locales elegirán tres regidores menos que hace cuatro años. ¿Por qué? Porque casi una decena de municipios han perdido la suficiente población como para caer en el número de regidores asignados a sus municipios. Es el caso de Bacares, Benizalón, Bentarique y Velefique, cuyos ayuntamientos pasarán de siete concejales a cinco; Taberno, que pasará de nueve regidores a siete; y de Fines, Fiñana y Vélez Blanco, que pasarán de 11 ediles a nueve.

Es lo que se puede concluir de los últimos datos de población alumbrados por el Instituto Nacional de Estadística referentes al padrón municipal -el utilizado para la celebración de elecciones- y que es muy difícil que varíe lo suficiente como para cambiar radicalmente el mapa político local alumbrado.

En total serían 16 regidores menos en estos municipios, todos del ámbito rural, que son los que más han padecido la crisis demográfica existente en el interior de la provincia en tanto en cuanto los municipios costeros -con la extraña excepción de El Ejido- ven crecer año tras año sus censos en cifras de récord, no sólo en la provincia sino también en Andalucía y en España.

Este brutal descenso en el número de regidores se verá paliado gracias a dos casuísticas. La primera, el hecho de que Partaloa ganará dos regidores al haber superado en el censo al cierre del año los mil habitantes, barrera numérica que eleva a nueve el número de regidores de la Corporación. Pero se añade un caso particular que hará casi imperceptible el fenómeno: Balanegra acudirá por primera vez a las urnas para elegir de forma directa un ayuntamiento con todas las de la ley. Cabe recordar que la segregación del núcleo costero del matriz de Berja tuvo lugar apenas unos días después de la celebración electoral de 2005, a principios de junio. Y por ello, el ayuntamiento está conformado por una comisión gestora de 11 miembros elegida en función de los resultados electorales de la localidad en las elecciones de días antes. Los miembros de la gestora tienen los mismos derechos y deberes que los alcaldes o concejales de la provincia, pero no son tales. El simple hecho de la creación de este ayuntamiento aportará 11 regidores, que sumados a los dos de Partaloa dejarán la reducción de regidores en apenas tres escaños en la provincia.

De este modo, y si el censo no sufre un vuelco de última hora, en la provincia de Almería se elegirán 991 concejales frente a los 994 de las anteriores municipales. Y de esos 991 nombres se elegirán -se hace de modo indirecto, los propios concejales eligen a sus representantes- los 27 diputados provinciales con escaño en el Palacio Provincial de la Capital en función del reparto por los cuatro partidos judiciales electorales en los que se subdivide la provincia de Almería (Almería, Berja, Vera y Huércal-Overa).

El caso de Almería no es único. Ocho municipios de Granada también perderán regidores -por ejemplo, Jérez del Marquesado o Fonelas-. En el caso de Jaén son seis los ayuntamientos en los que se reducirá la Corporación municipal, entre ellos Iznatoraf, Noalejo, Santa Elena y Villardompardo.

La pérdida de regidores es aún más acentuada en territorios del norte de la provincia. La comunidad autónoma gallega se dejará por el camino medio centenar de regidores debido a la despoblación de muchos de sus núcleos en el entorno rural. Un fenómeno que, dadas las tendencias demográficas, va camino de agudizarse en las próximas décadas en todo el país.