Dependientes del textil rompen el diálogo social tras plantear la patronal subidas del 0,7% anual

Trabajadores del comercio textil se concentraron en la Puerta de Purchena para exigir un convenio sin marcha atrás en derechos adquiridos./R.I.
Trabajadores del comercio textil se concentraron en la Puerta de Purchena para exigir un convenio sin marcha atrás en derechos adquiridos. / R.I.

Los sindicatos exigen un convenio que «case con los beneficios multimillonarios» de las empresas de comercio textil o habrá «conflicto»

M. CÁRCELESALMERÍA

Los sindicatos tienen muy claro que el periodo de contención salarial se acabó. Y por ello, si un convenio no plantea subidas mínimas del 2% anual hasta 2020, el pactado a nivel nacional entre las grandes patronales y los sindicatos, habrá conflicto. Es por esto que hace un mes los representantes de los trabajadores en el sector del comercio textil en Almería se levantaron de la mesa de negociación ante lo que consideraron una afrenta: una propuesta patronal de subida salarial de apenas siete décimas al año, menos de la mitad de lo pactado para toda España. «La actitud de la patronal es incomprensible. No vamos a seguir permitiendo que se siga precarizando el empleo en este sector y vamos a seguir en lucha hasta que haya un convenio digno», valoraba ayer José Miguel de las Heras, de Comisiones Obreras.

Medio centenar de empleados en el comercio textil se concentraron ayer en la Puerta de Purchena para denunciar una situación, la del sector, que es aún más precaria en el caso de la provincia almeriense. «Almería tiene el salario más bajo de toda Andalucía. Pero es que además, las personas que trabajan en empresas muy grandes observan que también se están firmando pactos fuera de convenio en otras zonas y aquí no. Aquí se están enriqueciendo las empresas gracias a que tenemos salarios más bajos y asumimos más tareas», denunciaba Toñi Payán, del sindicato UGT.

A día de hoy, el salario de un ayudante de dependiente -la categoría más baja prevista en el convenio provincial- no llega ni tan siquiera a los 900 euros brutos mensuales. «Eso, después, en limpio, te deja sueldos que a veces son inferiores al salario mínimo interprofesional», denunció Payán.

Sin embargo, la posición está muy enconada. Y es que en la mesa de negociación provincial se sientan mayoritariamente pequeñas y medianas empresas que no están dispuestas a ceder ni tan siquiera en derechos al margen de los salariales. Por ejemplo, indicaron ayer los sindicatos, el empresariado pretende eliminar el permiso derivado del establecimiento de pareja de hecho a partir de la segunda 'nupcia'. «Si una persona se casa dos veces puede tener dos permisos por matrimonio. ¿Por qué una pareja de hecho no puede? Es una discriminación por la que no vamos a pasar», aducía la ugetista.

El principal freno está, según la versión sindical, en la férrea posición de los representantes patronales. «Empresarios de Almería que encima tienen la cara dura de que se descuelgan de convenio todos los años [en sus respectivas empresas] y que, encima, son los que nos ponen la barrera a la hora de negociar». Cabe recordar que la última reforma laboral, la aprobada por el PP en mayoría absoluta, permitía a las empresas descolgarse del convenio y establecerse en condiciones inferiores, incluso a lo estrictamente contenido en el Estatuto de los Trabajadores.

«Vamos a estar en la lucha hasta que haya un convenio digno que case con los beneficios multimillonarios que está teniendo el sector del comercio textil. Si no hay reparto, va a haber conflicto», argumentaba por su parte De las Heras, de Comisiones Obreras.

El convenio del textil -junto con el del manipulado y el de la piedra natural- es uno de los principales retos a afrontar por la negociación colectiva en el tiempo inmediato. Pero, además, en el caso de los dos primeros, textil y manipulado, son de los peores convenios sectoriales provinciales existentes y en vigor. La cuarta gran pata, el de la Hostelería, acabó amarrándose a buen puerto después de meses de enconamiento entre ambas partes gracias a un pacto que conllevará subidas salariales del 10% hasta el año 2020, así como la vinculación al convenio sectorial de las empresas multiservicios -que, hasta ahora, no se regían por dicho pacto laboral pese a estar realizando actividades propias del sector hostelero-.

En todos los casos, la base innegociable de los sindicatos son subidas mínimas del 2% anual y la llegada, en 2020, a un mínimo salarial de 14.000 euros al año: esto es, que todo trabajador en España sea, cuanto menos, mileurista.

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