De cine

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EFE
ÁNGEL ITURBIDE

En los últimos años Almería ha conseguido volver a abrir un importante hueco en la industria del cine de este país. Son muchas las producciones que se han realizado en los escenarios naturales de la provincia, lo que ha traído consigo una proyección importantísima de Almería y la creación de nuevos puestos de trabajo surgidos al amparo del cine. Películas, anuncios publicitarios, vídeos de todo tipo... Almería es un lugar de referencia para los cineastas. Esto es así y el que no lo vea es porque no lo quiere ver o porque no mira en la dirección adecuada. Anoche se bajó el telón del 16 Festival Internacional de Cine de Almería con la presencia destacada de Sophia Loren que recibió su premio 'Almería, Tierra de Cine', así como su estrella en el Paseo de la Fama. El día anterior fue el turno del director Álex de la Iglesia que también cuenta ya con su estrella y el premio del festival. La semana dedicada al cine en Almería tiene sus detractores y sus defensores, pero lo que es cierto por encima de cualquier otra consideración es que supone un escaparate magnífico de la provincia como plató cinematográfico.

Los acuerdos a los que la Diputación Provincial de Almería ha llegado con Movistar y RTVE supone un espaldarazo importante al festival. Cierto es que este no tiene una proyección excesiva fuera de la provincia, pero no lo es menos que hace 'ruido' y que por él pasan importantes personajes de esta industria, lo que redundará en el éxito de Almería como tierra de cine. En todo esto tengo que lamentar el empecinamiento del presidente de la Diputación Provincial de Almería, Gabriel Amat, de no invitar y excluir y marginar a este periódico para suscribir ni este ni cualquier otro convenio que involucra a los medios de comunicación locales con importantes proyectos provinciales. Pero esto es solo una anécdota que no impide nuestra labor de informar. Ahora bien, puesto sobre la mesa el éxito del festival y lo mucho que se ha trabajado para que la provincia vuelva a estar en la agenda de los directores de cine hay algo que sigue siendo preocupante.

Afortunadamente quien quiera rodar en Almería lo seguirá haciendo, pero a nivel de representación política seguimos siendo cortos de miras y manteniendo una actitud perjudicial no para Almería, sino para los propios partidos políticos. Parece que el festival de cine sigue siendo patrimonio de la administración que gobierna la Diputación cuyos presidentes han rivalizado a lo largo de los últimos años por ver quién se colgaba del brazo de la estrella de la cinematografía nacional e internacional más rutilante. El resto parece que importaba poco. En las galas de cine celebradas esta semana apenas se han podido ver a representantes políticos ajenos al PP. Los que sí acudieron son las excepciones, algún concejal, parlamentaria andaluza o alcaldesa y poco más. Esto ha sido así seguramente en los 16 festivales celebrados participando, eso sí, cuando el signo político del organizador era el afín. Aunque dudo mucho también que el interés de diputados como Rafael Hernando o Juan José Matarí para que RTVE se sumara al festival fuera el mismo si en la presidencia de la Diputación se sentara un socialista. En ese caso lo más probable es que RTVE no hubiera mandado una legión de actores de sus series para poner 'glamour' a la gala final del festival y quienes hubieran aparecido por aquí hubiera sido otra legión de actores de series de La Sexta, Antena 3 o Telecinco. Menos mal que en Almería siempre disfrutaremos de un clima envidiable, de una luz excepcional y de unos paisajes de cine, porque Almería, a pesar de todo, sigue siendo de cine.