Ángel Cruz, padre de Gabriel: «Ana Julia no se merece vivir como una reina en la cárcel»
El padre del 'Pescaíto' rompe su silencio ocho años después y cuenta cómo vivió «la traición» de su expareja
«Le doy muchas vueltas para ver qué podía haber hecho para haberlo evitado, si hubo algo en la conducta de la asesina de Gabriel ... que me hubiese dado un indicio de que ella era mala persona o que no quería a mi hijo», ha expresado Ángel Cruz, padre de 'El Pescaíto', que ha roto su silencio en un programa de televisión cuando se cumplen ocho años de la pérdida de su hijo, que movilizó a toda una ciudad en su búsqueda que acabó, doce días después, con un fatal desenlace.
El progenitor del pequeño explica cómo ha vivido todos estos años sin su hijo. «El ritmo natural de la vida es que los padres vayamos muriendo antes que los hijos y... cuando un hijo se marcha, para eso no estamos preparados... Se te va tu felicidad. Cuesta mucho intentar encontrar la ilusión en tu vida porque hay que seguir viviendo y, a tu alrededor, hay mucha gente que te quiere», indica.
Para tratar de sobrellevar la pérdida de su hijo, Ángel se puso en manos de una psicóloga, María Jesús, y desvela que «el trato que le di la primera vez no fue bueno». De hecho, confiesa que la primera vez que la vio le dijo «no tengo ningún problema, ¿tú me puedes devolver a mi hijo? Ella me dijo que no y yo le dije 'lárgate', porque era lo único que necesitaba. Sin embargo, había muchas cosas que trabajar y, gracias a ella, puedo decir que me encuentro mejor».
A raíz de la pérdida del menor, que entonces tenía ocho años, Cruz se acercó «más a Dios, al principio pensaba que su vida había terminado y, hoy por hoy, estoy convencido de que no ha terminado todo para él y nos volveremos a encontrar». Con esta fe, considera que tiene «fuerzas» para continuar cada día. «De otro modo, no ves ninguna salida», indica.
En esta entrevista, emitida en el estreno del programa de Joaquín Prat, Ángel Cruz explica lo que sintió cuando la Guardia Civil le comunicó que Ana Julia Quezada -entonces, su pareja-, era la culpable de la desaparición y, por lo tanto, la principal sospechosa. «Para mí fue un alivio, porque estaba convencido de que si ella tenía algo que ver, Gabriel iba a estar ahí», relata. «Me hice mi película en mi cabeza y lo primero que pensé fue que estaba siendo extorsionada, que lo hacía para conseguir dinero».
Cruz, en todo el tiempo que duró la búsqueda, ha desvelado que pasó de «tener mucho miedo» al no saber nada del paradero de Gabriel a «estar tranquilo» por saber «que alguien en quién yo confiaba estaba relacionado con su desaparición». Así, destaca que, además de la tristeza por la pérdida de su hijo, al enterarse del fatal desenlace sintió «la traición» de su ex. «Me daban ganas de matarla y de hacerle daño porque era mi pareja. Cuando me enteré le dije a la Guardia Civil que yo quería verla, pero ellos no me dejaron».
No obstante, valora que el caso de Gabriel ha servido para «enseñar quién es Ana Julia, a mi hijo le costó la vida y él nos enseñó quién es ella y el demonio que hay dentro de su persona». Cruz, ante las cámaras, sentencia que la asesina de su hijo, «no se merece vivir como una reina en la cárcel».
«Orgulloso de Patricia y su labor»
En medio de esta incertidumbre, el padre de Gabriel recuerda la versión que se difundió de que una furgoneta blanca pudo haberse llevado a su hijo. Entonces, fue a Campohermoso y organizó una búsqueda por los cortijos e invernaderos. Entraba en casas ajenas, la puerta se echaba abajo y comprobaba si Gabriel estaba allí, Ana Julia me acompañó también«. Días después, Ángel notó que su expareja le engañaba: »Me dijo que ella se encontraba fuera de la casa y no pasó ninguna furgoneta, ahí me di cuenta de que me mentía (...) no me imaginé que alguien podía hacer algo tan brutal, que es asesinar a tu hijo, a un niño pequeño«.
Durante la entrevista, Ángel Cruz, además, ha mostrado unas palabras hacia Patricia Ramírez. «Estoy muy orgulloso de ella, de su labor, de lo que está haciendo y de cómo está defendiendo a Gabriel en todos los sitios e instituciones». En especial, reconoce que «lo más importante» de este proceso es haber obtenido «el perdón» de la madre de Gabriel. «Su perdón es lo que me permite levantar la cabeza y convencerme a mí mismo de que yo no era culpable y no pude hacer nada para evitarlo, sin su perdón habría sido muy difícil para mí», refleja.
Finalmente ha valorado la fuerza de Patricia durante estos años con respecto al caso de su hijo Gabriel: «Yo apoyo esa labor tan importante, pero tengo menos fuerzas para estar en los medios y seguir luchando, ella ha ido al Senado, a la Junta de Andalucía y yo, a pesar de mi dolor, no me veía capaz de someterme a esa exposición pública, es algo difícil de llevar porque somos personas normales y corrientes a las que nos ocurrió algo muy fuerte que nos llevó a salir en los medios de comunicación».
La conversación concluye reconociendo que «lloro todos los días por mi hijo, no me olvido nunca de Gabriel, pero he aprendido a llorar en privado».
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