Alergias de verano: qué las provoca y cómo evitarlas
Especialistas advierten del aumento de casos en los meses estivales y dan claves para prevenir complicaciones
David Roth
Almería
Martes, 8 de julio 2025, 10:52
Las alergias, una de las enfermedades crónicas más extendidas en el mundo, no entienden de estaciones. Sin embargo, el verano supone un periodo especialmente delicado ... para quienes las padecen, pues el calor, la exposición solar, determinados alimentos, el uso más frecuente de medicamentos o el contacto con insectos pueden desencadenar reacciones de diversa gravedad.
Se estima que más del 20 % de la población mundial sufre algún tipo de trastorno alérgico, según datos de la Organización Mundial de la Alergia (WAO, por sus siglas en inglés). Niños, adolescentes y personas con antecedentes familiares constituyen los grupos más vulnerables, y la tendencia sigue en aumento en las últimas décadas.
Con motivo del Día Mundial de la Alergia, que se celebra cada 8 de julio, varios especialistas de hospitales Vithas en Almería, Málaga, Benalmádena, y Granada han querido compartir su experiencia sobre los tipos de alergias más frecuentes durante el verano —desde las alimentarias e infantiles hasta las provocadas por medicamentos o picaduras de insectos— así como ofrecer recomendaciones clave para prevenirlas y saber cómo actuar ante los primeros síntomas.
Desde el Hospital Vithas Almería, José Luis Esteller, nutricionista del centro, destaca que las alergias alimentarias tienden a incrementarse durante los meses estivales debido a cambios en los hábitos de consumo y a un mayor número de comidas fuera de casa.
Esteller explica que «en esta época es habitual exponerse más a alérgenos alimentarios, bien por comer en chiringuitos, asistir a celebraciones al aire libre o viajar, situaciones en las que no siempre se controla cómo se preparan los platos. Durante el verano aumenta el consumo de alimentos que pueden contener trazas de alérgenos, como mariscos, frutos secos presentes en salsas o postres, helados industriales o productos precocinados, lo que supone un riesgo añadido para las personas alérgicas si no están correctamente etiquetados», señala el especialista.
Por otro lado, el calor incrementa también las consultas por reacciones alérgicas a picaduras de mosquitos, que en ocasiones pueden ir más allá del simple picor. La Dra. Clara Pérez Padilla, jefa del Servicio de Alergología del Hospital Vithas Xanit Internacional, señala que algunas personas sufren reacciones locales extensas, con inflamación, dolor o incluso febrícula, y en niños es frecuente el prúrigo, una erupción generalizada que puede dejar marcas durante semanas.
«Para aliviar los síntomas, se aconseja aplicar hielo y, tras consultar con un especialista, utilizar corticoides tópicos y antihistamínicos orales. En casos más graves, puede ser necesario recurrir a antiinflamatorios o antibióticos», explica la doctora.
Existen, además, las alergias a medicamentos, menos conocidas entre la población. El Dr. José Manuel Barceló, alergólogo del Hospital Vithas Málaga, advierte que «las reacciones alérgicas a fármacos son una causa frecuente de consulta médica, especialmente en los servicios de urgencias. Entre los medicamentos que más habitualmente provocan este tipo de alergias se encuentran los antibióticos, como la penicilina y sus derivados, los antiinflamatorios no esteroideos (Aines) y algunos anestésicos locales. Los síntomas pueden variar desde urticaria y picor hasta reacciones graves, como el shock anafiláctico».
Durante los meses de calor, las alergias medicamentosas pueden aumentar debido al uso más habitual de ciertos tratamientos, como los antibióticos para infecciones cutáneas o los antiinflamatorios tras picaduras o lesiones deportivas. «Para evitar complicaciones, es fundamental no automedicarse, informar siempre al médico de posibles antecedentes alérgicos y consultar con un alergólogo si se ha sufrido alguna reacción previa», subraya el especialista.
Por su parte, el Dr. Jesús Garrido, pediatra especializado en alergología infantil en Vithas Granada, destaca la importancia de abordar las alergias en niños desde un enfoque integral basado en la inmunomodulación.
«La inmunomodulación es clave para equilibrar la respuesta del sistema inmunológico alterado por distintas causas. Mediante cambios en los hábitos de vida —como aumentar el contacto con la naturaleza, reducir el estrés, mejorar la calidad del sueño y ajustar la alimentación limitando el exceso de azúcares— se puede lograr una regulación más eficaz del sistema defensivo. El uso de probióticos y ciertos medicamentos inmunomoduladores también resulta beneficioso en este sentido», explica el doctor.
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