Alcaldía recopila informes para detectar los errores en la respuesta a la gota fría

Efectivos de emergencias ante el paso inferior en el que tuvo lugar el triste suceso durante la madrugada del viernes 13 de septiembre/EFE
Efectivos de emergencias ante el paso inferior en el que tuvo lugar el triste suceso durante la madrugada del viernes 13 de septiembre / EFE

El Gobierno local se pertrecha de información «por escrito» antes de decidir si se depura cualquier tipo de responsabilidad

MIGUEL CÁRCELESALMERÍA

El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Almería no quiere dar el más mínimo paso en falso. Por ello, desde el primer desliz el pasado viernes 13 -cuando se ofrecieron varias versiones distintas sobre el más grave suceso de la jornada de gota fría en la ciudad, la muerte de un hombre en un túnel anegado- ha requerido, informe tras informe, que se escrute al máximo lo ocurrido y que se haga por escrito. El Consistorio ha abierto esta investigación interna con la finalidad de indagar todo lo que se pueda en lo ocurrido, detectar los posibles errores y corregirlos si fuera el caso para que no vuelvan a producirse. La investigación -«informes», lo llaman- transcurre al margen de la judicial, ya que la Policía Nacional también está ejecutando diligencias por encargo del juzgado de guardia aquel día.

Ese fatídico día, el 13 de septiembre, fue el del chaparrón nocturno, cuando sobre la capital cayeron en tromba unos 90 litros por metro cuadrado. Entonces, hacia las cinco y media de la mañana, Chiekh Caere, de 45 años, vecino desde hacía casi dos décadas del barrio de El Quemadero, aperecía ahogado al no poder salir del paso inferior de la carretera de Níjar al que había entrado, junto a su hermano, al volante de su coche. El túnel del Tryp -conocido así por el antiguo hotel situado al lado del subterráneo- es un túnel que siempre se anega cuando la lluvia pasa a ser una tromba, algo no demasiado extraño en las escasas borrascas sobre la ciudad.

Según han trasladado fuentes municipales de toda solvencia, la pretensión centralizada en la Alcaldía es tener conciencia de todo lo que ocurrió esa madrugada «minuto a minuto» para detectar en qué se pudo fallar y corregirlo. Los informes se han encargado a diferentes actores al cargo de la emergencia de aquella noche (Bomberos, Policía Local o Protección Civil) y se les ha requerido se sean especialmente pulcros y minuciosos. Hasta el punto de que se ha llegado a devolver alguno de ellos por recoger generalidades y pasajes vagos de lo ocurrido en aquella madrugada.

Cabe recordar que al borde de la medianoche la Delegación del Gobierno andaluz en Almería -es la Junta de Andalucía la competente en materia de Emergencias- decretó el despliegue del plan para inundaciones. En pocas horas se concentraron diversos eventos de emergencia. El primero y más voluminoso, en el Camping de Cabo de Gata. Allí, más de medio centenar de turistas que pernoctaban en sus instalaciones eran víctimas de una brutal inundación que les dejaba aislados y con el agua al cuello. Además, los puntos de habitual anegación comenzaban a bloquearse: la rambla del Charco o el túnel de La Goleta entre otros. Fue en esos instantes cuando, inicialmente, habría tenido lugar el suceso que dejó la víctima mortal del temporal en Almería: la anegación del túnel junto al antiguo hotel Tryp.

El Ayuntamiento de Almería llegó a ofrecer hasta tres versiones del suceso. A primera hora de la mañana, y tras una reunión de la Junta Local de Seguridad a la que asistieron los principales mandos de los cuerpos de emergencias de Almería y algunos concejales del gobierno y de la oposición, el alcalde trasladó que un vehículo «a gran velocidad» se introdujo en el túnel cuando «Policía Local y Protección Civil estaban balizando» para impedir el acceso de vehículos pese a que un agente había intentado evitarlo haciéndole «señales luminosas».

A las pocas horas, la familia mostró su repulsa por esta narración de los hechos -no en vano, en el coche viajaba también un hermano del fallecido que pudo salvar la vida y que fue testigo de los hechos-. El relato era radicalmente distinto: ni exceso de velocidad, ni agentes en el entorno. Entonces, el Ayuntamiento matizó: unos agentes «iban a balizar» cuando el vehículo entró en el túnel después de que un agente de Policía Local de paisano y en su coche privado le hiciese las largas para alertarle.

En una tercera versión, el Consistorio ha añadido que había dos agentes señalizando la prohibición de acceso al túnel en la boca contraria al lugar por el que accedió el vehículo, junto a Los Molinos.

La investigación interna es independiente de la que pueda derivarse de las diligencias que la Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía está efectuando por encargo del juzgado de guardia aquel viernes, el encargado de levantar el cadáver y de resolver en función de la autopsia efectuada al cuerpo. También de las denuncias ante la Fiscalía que pudieran materializarse. Izquierda Unida ya ha registrado la primera. El PSOE anunció ayer que haría también lo propio.