Absuelven al guardia civil de Almería acusado de golpear a una pareja de británicos

Absuelven al guardia civil de Almería acusado de golpear a una pareja de británicos

La Audiencia considera que únicamente utilizó su defensa como escudo y para golpear levemente a los británicos cuando éstos se abalanzaron contra él y su compañero

EFE

La Audiencia de Almería ha absuelto al guardia civil acusado por dos delitos de lesiones, tras la denuncia presentada por una pareja británica, acusada a su vez de sendos delitos de atentado y que aseguraba que el agente los golpeó con su defensa de forma excesiva.

Los magistrados de la Sección Segunda consideran que el agente, representado por el abogado Francisco Fernández Lupiáñez, únicamente utilizó su defensa como escudo y para golpear levemente a los británicos cuando éstos se abalanzaron contra él y su compañero.

Por su parte, cada miembro de la pareja británica ha sido condenado a tres meses de prisión y, en el caso del hombre, al pago de 600 euros de indemnización, lo que supone una importante rebaja respecto a los 9 meses de prisión y multas que solicitaba el fiscal inicialmente.

El fallo, al que ha tenido acceso Efe, considera probado que el matrimonio formado por S.E.L. y su mujer C.A.L. circulaba en su vehículo sobre las 22:00 horas del 8 de mayo de 2016 por el camino del Herrero, de la pedanía de La Alfoquia, en Zurgena (Almería).

El coche, a cuyo volante iba S.E.L., colisionó contra una vivienda situada en dicho camino, tras lo que acudió al lugar una patrulla de dos agentes de la Guardia Civil, entre ellos el ahora absuelto J.M.E.A., quienes solicitaron la presencia de sus compañeros de Tráfico para realizar una prueba de alcoholemia al observar el estado de embriaguez de los británicos.

La pareja, según el fallo judicial, mostró una actitud «hostil y maleducada» que aumentó al no permitirse que se llevasen el automóvil.

Cuando llegó la grúa, C.A.L. dijo a los agentes que eran unos «cabrones» abalanzándose sobre J.M.E.A., uniéndose su marido a ella, por lo que el agente tuvo que utilizar su defensa como escudo.

Al «no cesar el ataque» y no estar presente en ese momento su compañero, golpeó «levemente» a la mujer en las piernas haciendo que se marchase, si bien se abalanzó de nuevo contra él cuando presenció la detención de su marido, lo que hizo que el agente repitiese su acción.

Durante la detención de S.E.L. hubo un forcejeo que causó heridas a J.M.E.A., entre ellas un esguince de tobillo y una distensión muscular.

La sentencia recoge también las diferentes lesiones que sufrieron los británicos pero los magistrados subrayan que no hubo exceso policial por parte del agente, quien sólo uso su defensa «para evitar los golpes» e insiste en el uso «de la misma de forma leve y en zonas de las llamadas »verdes«, es decir dónde no puede causar daño especial».

Los magistrados también inciden en que los acusados se encontraban bajo los efectos de intoxicación por consumo de bebidas alcohólicas que disminuían su capacidad volitiva e intelectiva pero no la anulaban como atenuante de la pena.