La falta de competencia mantiene a Almería como el vuelo más caro

La falta de competencia mantiene a Almería como el vuelo más caro

El crecimiento en pasajeros en el Aeropuerto de El Alquián sigue sin trasladarse a una mayor oferta o a la competencia en las rutas

MIGUEL CÁRCELES

Viajar desde Almería a cualquier punto del país supone cargarse de paciencia para pasar un buen puñado de horas al volante, a bordo de uno de los trenes más lentos del país o en una larga ruta en bus. O eso o rascarse el bolsillo hasta el fondo. Las rutas aéreas de Almería siguen siendo las más caras del país pese a que el tráfico aeroportuario con El Alquián ofrece síntomas claros de recuperación y de una buena ocupación en las líneas operadas tanto en el ámbito doméstico como en el internacional.

Según los últimos datos estadísticos de AENA Aeropuertos, la compañía estatal dependiente del Ministerio de Fomento que gestiona las terminales aeroportuarias de titularidad pública, los datos de pasajeros en El Alquián no hacen otra cosa que crecer en los últimos dos años. Después de un periodo de descenso continuado debido a la crisis económica, el comportamiento al alza del tráfico en julio contribuyó a que el dato acumulado de pasajeros en los primeros siete meses del año resultase muy positivo. En concreto, la cifra de usuarios que transitaron por el aeropuerto entre enero y julio ascendió a 534.466, lo que supone una subida del 34,7% respecto al mismo periodo de 2015. El de Almería es el aeropuerto de España que más crece. Y sin ir más lejos, el año pasado Almería cerró el año con 691.488 pasajeros, una cifra que estará a coger de mano en septiembre si continúa el buen comportamiento turístico de la provincia de Almería.

Sin embargo, estos buenísimos resultados no se están trasladando a una oferta de rutas domésticas más amplia, especialmente en la línea con más demanda, la de Madrid. Air Nostrum, la compañía filial de Iberia que opera las rutas entre Almería y la capital de España continúa ofertando entre tres y cinco rutas diarias con Madrid, lejos de las ocho que llegó a ofertar hace una década. Y para más inri, las operaciones se efectúan en régimen de monopolio porque ninguna otra compañía se lanza a hacerle la competencia.

Aerolíneas como Air Europa, Ryanair o Spanair operaron esta ruta compitiendo con la compañía de bandera en los últimos quince años. Sin embargo, todas acabaron cesando sus operaciones por falta de rendimiento económico. En el primero de los casos, porque esperaban que la ruta aportara pasaje a su tupida red de vuelos internacionales y transatlánticos desde el hub del aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas, algo que no resultó tras algunos meses de operación en pruebas. Ryanair, porque consideraba esta ruta no competitiva. Y la catalana Spanair, por un drástico recorte de rutas nacionales previo a su cierre en enero de 2012.

Otras aerolíneas que operan en el mercado doméstico (Easyjet, Vueling, Air Berlín o Norwegian Air) aún no se han lanzado a operar líneas de Almería con el principal aeropuerto del país -pese a que sí lo hacen con otros destinos, como Barcelona, Palma de Mallorca o con ciudades del resto de Europa). Y la falta de competencia es un elemento determinante para el coste de billete.

Una simulación para la adquisición de unos pasajes de avión sirve de muestra de cuán crucial es este elemento. Ayer, a mediodía, y con una semana de previsión, un supuesto viaje Costa-Madrid-Costa con la ida el día 2 de septiembre y la vuelta el día 4, servía de ejemplo a esta realidad.

De entre las ciudades costeras de España con aeropuertos medianos o grandes -con más de medio millón de pasajeros- el de Almería es el más caro para viajar a Madrid. Y en los casos de las ciudades con los billetes más caros (Santander, Jerez de la Frontera y Almería) se trata de aeropuertos en los que para viajar a Madrid sólo hay una alternativa: la de la que fuera la compañía aérea estatal, Iberia. De entre ellos, el de Almería es el aeropuerto más caro.

La excepción que confirma esta norma no escrita es Málaga, donde el billete más barato para viajar en esas fechas hacia la capital estatal sale por unos 172,93 euros (unos 60 euros menos que viajar desde Almería). En su caso, los viajeros cuentan con una alternativa muy competitiva, el AVE, que por unos 110 euros (ida y vuelta) lleva a los pasajeros malagueños en apenas dos horas y media de viaje hasta el centro de Madrid, a la estación de Puerta de Atocha.

En el caso de los aeropuertos gallegos (Vigo, Santiago de Compostela y La Coruña) operan tres compañías: Air Europa, Iberia y Ryanair, lo que provoca que, pese a ser los aeródromos más distantes de Madrid, cuenten con las tarifas más económicas de la península. Junto a ellos, Bilbao, Valencia o Alicante, que en ningún caso superan los 60 euros por los billetes de ida y vuelta y que cuentan también con competencia en las rutas. En el caso de las dos capitales valencianas, también se suma la fuerte competencia del AVE. Desde la estación de Puerta de Atocha apenas se tardan 90 minutos en alcanzar la valenciana de Joaquín Sorolla. Y hasta Alicante, el viaje dura apenas dos horas y media (casi un tercio que lo que tardan los Talgo en llegar a la Intermodal almeriense).

Los datos acumulados desde enero hasta julio en el Aeropuerto de El Alquián también reflejan el dinamismo en el mercado doméstico, con 262.706 pasajeros, un 22,4% más que en los siete primeros meses de 2015, algo que debiera corresponderse con una mayor oferta aeroportuaria. Sin ir más lejos, en Jerez de la Frontera el tráfico doméstico en estos primeros siete meses del año alcanzó 241.652 pasajeros, 21.000 menos que en el caso almeriense. Sin embargo, cuentan a diario con al menos cuatro vuelos a Madrid, uno de ellos operado por un Airbus A-319 (con cerca de 150 asientos, mucho más grande que los aviones que operan desde Almería).

Barcelona, un caso similar

El caso de las operaciones con Barcelona, segunda ciudad del país, tampoco es mucho mejor. Desde que Vueling comenzara a operar dicha ruta, sólo hay vuelos diarios en temporada alta (verano), mientras que el resto del año suelen operarse entre tres y cuatro vuelos por semana. Antes de que la 'low cost' comenzara a operar la ruta, con Iberia Regional volando por el arco mediterráneo, llegó a haber hasta tres operaciones diarias por sentido. La ventaja de la situación actual pasa por el acceso de los almerienses a las rutas con enlace de la compañía catalana, que opera con medio centenar de aeropuertos de Europa y del norte de África.

Los vuelos más económicos en la red de rutas regulares que opera desde Almería suelen ser los que tienen como origen o destino el aeropuerto de Sevilla-San Pablo. Son los operados en régimen de servicio público y que, por lo tanto, se benefician de la subvención de la administración autonómica andaluza. Es el único vuelo peninsular que opera bajo este régimen debido esencialmente a la duración del viaje entre ambas ciudades por medios terrestres. De hecho, ahora, y debido a las obras de la Alta Velocidad a Granada, viajar en tren obliga a los pasajeros a efectuar dos transbordos (en las estaciones de Granada y Antequera) y hacer parte del trayecto en autobús.

La falta de competencia en las rutas domésticas de Almería es una tónica histórica que apenas se ha visto fracturada en temporadas puntuales. Han sido periodos en los que la competencia entre aerolíneas obligaba a las operadoras a rebajar el coste del billete. Incluso a la aerolínea que actualmente hace la ruta en régimen monopolístico, Air Nostrum, cuyas tarifas han variados sustancialmente cuando ha vuelto a conectar Madrid y Almería en solitario tras la marcha sucesiva de Spanair, Ryanair o Air Europa.

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