Vecinos del centro solicitan al Consistorio recortar dos horas el horario de los bares, pubs y discotecas

La calle Trajano de la capital se encuentra en el corazón del ocio nocturno de la ciudad./
La calle Trajano de la capital se encuentra en el corazón del ocio nocturno de la ciudad.

Lo proponen en el marco de la Mesa del Ruido, a la que también apuntan la necesidad de un mayor control policial o la no celebración de eventos en la zona saturada

SERGIO GONZÁLEZ HUESO

Los vecinos del centro continúan en pie de guerra ante la contaminación acústica que sufre su barrio, donde se concentra la mayoría de establecimientos de ocio nocturno de la ciudad. Sus quejas ante el ruido y el comportamiento incívico de muchos almerienses a la hora de salir, propició que el Ayuntamiento convocase la Mesa del Ruido, una herramienta de entendimiento en el que mediante la participación de los agentes implicados pueda organizarse una normal convivencia entre vecinos y hosteleros.

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En el marco de estas reuniones, la asociación de vecinos 'Alborán', que representa a los ciudadanos que viven en las calles más afectadas por esta clase de recreo, ha sido la primera -y a fecha de hoy la única- en hacer llegar sus propuestas al Ayuntamiento de Almería como aporte personal a la nueva ordenanza reguladora que se tiene previsto confeccionar. Entre ellas, algunas que traerán cola como la aplicación de un recorte horario de dos horas a todos los establecimientos ubicados en la llamada por ellos «zona saturada» -aproximadamente desde la Fuente de los Peces hasta el final de la calle Real y desde la plaza de la Catedral hasta el Paseo de Almería-.

En el documento presentado, estos vecinos resaltan en la exposición de motivos tres conceptos que dejan a las claras por donde van los tiros. Primero mencionan las palabras «omisión» e «ineficacia», que serían las que para ellos caracterizan las actuaciones que la Administración competente ha ido aplicando últimamente. Que han contravenido, precisamente, la salvaguarda de aquello que también aparece en mayúsculas en el texto referido: el «derecho de los ciudadanos» al normal descanso, a la intimidad personal y familiar.

En este contexto, las propuestas, que tendrán que ser valoradas y debatidas en la Mesa del Ruido, versan sobre asuntos tan candentes como la falta de vigilancia policial, la vulneración de las ordenanzas relativas al exceso de decibelios o aforo en pubs o discotecas o incluso el otorgamiento de licencias, cambio de titularidad... etc.

Cerrar terrazas a medianoche

De las medidas solicitadas por esta asociación vecinal, una de las más polémicas es sin duda la restricción horaria para todos los establecimientos de la mencionada «zona saturada». Así, de aplicarse este recorte los bares tendrían que cerrar durante el fin de semana a la 1, los pubs a las 2 horas y las discotecas a las 5, según los horarios vigentes establecidos mediante una orden de la Junta en el año 2002.

Para estos ciudadanos, esta facultad restrictiva «paliaría en buena medida la contaminación existente y daría lugar a un mejor descanso», dicen. Asimismo, en un apéndice apuntan igualmente el cierre de terrazas con sillas y veladores a las 00 horas, petición que aseguran «queda contemplada (y no aplicada) en el apartado I del Pleno Municipal del día 6 de mayo de 2002».

Respecto a las terrazas, en otra de las medidas que defiende esta asociación mencionan la necesidad que tiene la ciudad de controlar «exhaustivamente» la explotación de este tipo de negocios cada vez más populares. Para estos vecinos habría que marcarle a las terrazas el territorio autorizado para cuidar la estética y no se ocupe las «aceras, plazas o vías públicas sin orden ni concierto», subrayan.

También desean que el Ayuntamiento controle e informe a discotecas y pubs sobre las limitaciones de aforo. ¿Cómo? mediante la implantación de un sistema que permita computar en todo momento el número de personas que hay en el establecimiento. Así jamás se sobrepasaría -dicen- lo legalmente establecido según las dimensiones del establecimiento.

Esto evitaría riesgos y los evidentes problemas de ruido. Respecto a estos, también plantean la instalación de limitadores controladores sonoros en a aquellos establecimientos que cuenten con dispositivos de reproducción musical. Aunque ya existen estos elementos, los vecinos indagan en el asunto porque creen que el Ayuntamiento no actúa cuando estos aparatos no están en funcionamiento o se sobrepasan sin control. Para ponerle más coto al ruido, al menos hasta «conseguir niveles normalizados», según dicen, otra de las cuestiones que se apunta en el documento es la supresión de eventos en la zona saturada o la obligación por parte de los establecimientos con música de pasar pruebas medioambientales para verificar si sus sistemas de aislamiento acústico son suficientes para emitir sin molestar a los vecinos.

Como último apunte, desde 'Alborán' no se olvidan de la presencia policial. La misma que llevan interpelando más de un año y medio, o como dicen, «desde cuando se descontroló de nuevo el 'botellón'». Sobre la mesa apoyan su convencimiento de que tiene que volverse a patrullar a pie de calle, que es para ellos la única manera efectiva que existe para disuadir a los incívicos y para hacer cumplir de manera estricta la nueva ordenanza, explicitan.