«Las Capitulaciones son fruto del pacto»

Visitantes accedieron en primicia a la muestra./
Visitantes accedieron en primicia a la muestra.

El texto recoge, entre otros aspectos, los derechos otorgados a los nuevos mudéjares que pasan a ser vasallos de la Corona castellana

JAVIER GARCÍA MARTÍN

Capitulaciones durante los siglos que duró la partida entre cristianos y musulmanes en el tablero ibérico hubo muchas. Sin embargo, no todas incluyen la firma de los monarcas que, a grandes rasgos, fundaron el Estado español y menos aún reflejan un contenido tan 'diplomático' como en el caso almeriense.

El comisario de la exposición, David Torres, bautiza las Capitulaciones de Almería de 1489 como un documento «fruto de la voluntad y del pacto». En este sentido, el texto recoge, entre otros aspectos, los derechos otorgados a los nuevos mudéjares que pasan a ser vasallos de la Corona castellana. «Lo interesante de las Capitulaciones está ahí, en la incardinación de una sociedad musulmana dentro de una cristiana», opina el responsable.

De hecho, pese a que por circunstancias históricas su vigencia fue de solo seis meses, el texto almeriense es un ejemplo de respeto en su época, ya que reconocía, a diferencia de otros de similar calado, libertades para la población mahometana tales como el mantenimiento de su religión, costumbres y propiedades.

Los monarcas, interesados en terminar cuanto antes la guerra ante la sequía de fondos -pocos podían imaginar que unos años después Cristóbal Colón pondría un pie en el rico Nuevo Mundo en nombre de Castilla- introdujeron cláusulas ventajosas también para el caudillo almeriense Al Zagal. «El texto es también fruto del soborno: se le otorgaba un señorío y cuando decidió marcharse al norte de África se le dieron todas las facilidades», rememora el experto del archivo de la Real Chancillería de Granada.

La firma del musulmán, por cierto, no aparece en el documento. La explicación tiene también su justificación histórica: «no se trata de un contrato entre dos partes iguales, sino que una ha sido vencida y debe limitarse a recibir las Capitulaciones en su papel de vasallo», explica Torres. Una curiosidad más, en definitiva, comprendida entre los límites de una pequeña pieza única pero de alcance universal.