Parados, al sol del Inem

Por su baja cualificación, los almerienses tienen más dificultades para encontrar trabajo El 18% de los desempleados tardan más de un año en incorporarse al mercado laboral

JOSÉ MARTÍNEZ ARIAS| ALMERÍA
Un joven lee un periódico mientras toma el sol en el Paseo Marítimo de Almería, hace unos días./
Un joven lee un periódico mientras toma el sol en el Paseo Marítimo de Almería, hace unos días.

Los parados almerienses no lo tienen fácil para encontrar un trabajo. Por su escasa formación y su baja cualificación, más del 40% de los desempleados encuentran grandes dificultades para incorporarse al mercado laboral. Así lo recoge el informe 'Observatorio de las ocupaciones', del Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE), del año 2008, al que ha tenido acceso IDEAL.

Un número preocupante de los demandantes de empleo de la provincia -un 25%- no tiene estudios o sólo estudios primarios, lo que supone el doble de las medias andaluzas y española. Sumando los que tienen el título de la ESO y algunos estudios de Secundaria, pero sin terminar, suponen más del 80% del total de los demandantes de empleo de la provincia.

Con todo, los peor preparados son los hombres. Aunque es más el porcentaje de hombres que tienen los estudios obligatorios terminados, en cambio, las mujeres tienen una mejor formación: son más las que tienen el Bachillerato y muchas más las que tienen estudios universitarios. En Almería hay casi 1.900 paradas universitarias (tanto del primero como del segundo ciclos), frente a 837 hombres. Esto explica que las mujeres muestren un mayor interés por conseguir una inserción laboral mejor.

Con este currículo, se comprende que más del 40% de los parados de Almería tengan un grado de ocupabilidad bajo, mientras que sólo el 11% tiene una ocupabilidad alta, y de ahí que encuentren una mayor dificultad para insertarse en el mercado laboral.

En abril, según datos del Servicio Público de Empleo, había inscritos en las oficinas del Inem 57.750 demandantes, 27.000 más que un año antes. Según el informe del SPEE, que se limita a los datos de 2008, y a pesar de la escasa formación de los parados almerienses, su tiempo de espera hasta encontrar un empleo -lo que se denomina antigüedad en la demanda-, es similar a la de España. De hecho, el 18% de los parados suele tardar más de un año en incorporarse al mercado laboral, porcentaje que, no obstante, se ha reducido en tres puntos en comparación con el año anterior.

La mayor parte de los parados (el 81%) tiene que esperar como mucho un año para incorporarse al trabajo. Unos 3.500 parados, en cambio, suelen tardar más de 24 meses en ser contratados.

Por sectores económicos, el de servicios es el que acoge un mayor número de parados con una ocupabilidad media (más de 9.200), mientras que los parados con ocupabilidad baja de este sector son casi 9.000. Más de 3.000 cesantes de este sector tienen una ocupabilidad muy baja, según el informe.

En el caso de la construcción, casi 1.200 parados tienen difícil la incorporación al mercado laboral, casi el triple que en el sector agrícola y pesquero.

Por lo general, los parados de la provincia de Almería tienen una ocupabilidad baja-media. Por sexos, un 44% de los varones parados tienen unas posibilidades de ocupación bajas, porcentaje que en el caso de las mujeres es del 37,5%.

Los que tienen más dificultades, son los mayores de 55 años, tanto en el caso de los hombres como en el de las mujeres. Por el contrario, los jóvenes entre 25 y 34 años son los que tienen más posibilidades de encontrar un empleo.

Limpiadores y vendedores

Con el bajo índice de formación y cualificación, no es extraño que las ocupaciones más demandadas por los desempleados en Almería sean las de limpieza de oficinas y hoteles, dependientes de comercio, peones de industrias manufactureras y peones de la construcción, trabajos que no requieren cualificación ni conocimientos específicos previos para su desempeño.

En 2008, las ocupaciones relacionadas con la construcción han desbancado de los primeros puestos de los más demandados a la agricultura. Las peticiones de empleos de todas las profesiones relacionadas con el sector del ladrillo -albañiles, mamposteros, ferrallistas, encofradores o fontaneros- se han incrementado más de un 150% en relación al año anterior. La crisis del sector de la construcción del año 2008 se nota.

Por sexos, las ocupaciones más demandadas por los hombres son las que requieren mayor esfuerzo físico -todas las relacionadas con la construcción y el transporte-. En el caso de las mujeres, la mayor parte prefieren el comercio, la hostelería, las oficinas y servicios personales, así como empleos de manipuladoras y envasadoras en los almacenes agrícolas.