Expertos en el control de las palomas abogan por métodos disuasorios y no por capturas

El Ayuntamiento de El Ejido está en pleno proceso de búsqueda de empresa y sistema que ayude a reducir el número de estas aves

ALMUDENA FERNÁNDEZ
CONTROL. Sistema de puntos en una ventana. / IDEAL/
CONTROL. Sistema de puntos en una ventana. / IDEAL

Casi con toda probabilidad, esta semana ya habrá una empresa adjudicataria para el control de las palomas en el núcleo de El Ejido. Desde que se hizo público el anuncio de esta intención municipal, han insistido siempre en la necesidad de que el método utilizado sea eficaz y pacífico.

En esta línea, la empresa Palomatec -que no participó en el concurso público abierto por el Consistorio- aboga por la instalación de componentes disuasorios, que las ahuyenten, más que por capturarlas. La empresa trabaja en diversos lugares del país y tiene una sede en Aguadulce desde donde facilitan material para edificios tan dispares como iglesias o comunidades de vecinos. De esta forma, Marianela Sánchez, explicó que el uso de sistemas de puntos o electrostáticos (que lanzan una pequeña descarga inofensiva) se han demostrado más eficaces que la captura «porque la paloma es una animal muy persistente que vuelve al lugar donde tiene comida». Se trata de varillas finas que intentan pasar desapercibidas para evitar el impacto visual (fundamentalmente en edificios históricos) y que se instalan con especial atención al material.

En lo que parecen estar de acuerdo tanto el Ayuntamiento de El Ejido como esta empresa especializada es en la necesidad de que los animales no sufran en este proceso por librar las plazas del municipio de estos animales portadores de cientos de bacterias y de sus deshechos tan corrosivos. Además, la eliminación se ha mostrado como un método poco eficaz en utilizaciones previas en otras zonas. De esta forma, el 90% de las palomas mueren en su primer año de vida debido a la falta de alimento, mientras que la mortandad en adultas es de sólo el 11%. Por tanto, cuando se produce la eliminación de palomas en una zona, las bajas son rápidamente llenadas por pájaros jóvenes (que habría fallecido de forma natural) y que sobreviven gracias al alimento que, la mayoría de las veces, les dan los vecinos voluntariamente. Así las propuestas de eliminación de las aves en ciudades como Basilea (Suiza) o más recientemente Barcelona no han supuesto en la práctica ninguna merma de la población de estas aves.

Con el uso de métodos disuasorios, las palomas simplemente dejar de ir a los lugares que han sido habituales hasta entonces (en el caso de El Ejido, plazas como la Cervantes, de la Iglesia o Mayor) porque hay pinchos o sistemas de pequeñas descargas eléctricas que ya no les hacen tan apacibles la visita. Sin embargo, bien es cierto que estos sistemas tampoco sirven para acabar con la población de palomas, que nunca disminuye, sino que acuden a lugares donde no se hayan instalado.

Sin duda alguna, a largo plazo el único sistema realmente eficaz es manipular su ambiente para que limiten sus lugares de descanso. No en vano, cada pareja puede llegar a tener diez polluelos en un solo año si la alimentación es abundante; pero si se reduce, su reproducción se frena y puede llegar a pararse.

De esta forma, la única solución efectiva sería dejar de dar de comer a las palomas -que ya tienen alimento suficiente en la basura- y procurar así que se creen menos focos de posibles infecciones con los 14 kilos de heces que puede producir un solo ejemplar en un año.