Un jurado popular decide el futuro del hombre que mató a su compañero por un vaso de vino

Vivían en un almacén destinado a vivienda en la calle Severo Ochoa de El Ejido Será el primer juicio de este tipo que se celebre en la Audiencia en enero de 2008

ÁFRICA MATEO

José Cerezuela lleva un año y tres meses en la prisión de El Acebuche. Un vaso de vino sembró el 3 de septiembre del año pasado la discordia en el número 5 de la calle Severo Ochoa de El Ejido, donde inició una riña con uno de sus compañeros de piso que no se quedó en una simple discusión, ya que minutos después de que un tercer compañero los separase, el acusado cogió un cuchillo de cocina y le asestó dos cuchilladas a Eusebio G. M., una en el tórax y otra en el cuello. Después se entregó y confesó el crimen.

El 8 de enero de 2008 empieza en la Audiencia Provincial de Almería el juicio con jurado popular de este caso. El presidente de la Audiencia, Benito Gálvez, será el que presida este juicio que dirimirá el grado de culpabilidad del acusado. Será el primer juicio del año en el que participen ciudadanos.

Escondido en la espalda

El relato de los hechos, al que ha tenido acceso IDEAL, detalla que sobre las 23.30 horas del 3 de septiembre de 2006, el acusado, tras mantener una riña previa con Eusebio G. M., por razón de un vaso de vino, de la que fueron separados por un tercer compañero de la casa -un almacén destinado a vivienda-. Pero José Cerezuela acudió acto seguido a su dormitorio, donde cogió un cuchillo de 20 centímetros de hoja monofilo lisa. Entonces, se dirigió a Eusebio con el cuchillo escondido tras una de sus piernas,, con intención de causarle la muerte y de manera sorpresiva, sin mediar palabra, y sin posibilidad de que el fallecido pudiera defenderse, le asestó las dos cuchilladas.

La primera de ellas, en el tórax, le alcanzó el pulmón izquierdo y le causó un hemotórax en la cavidad pleural izquierda. La segunda cuchillada fue directa al cuello y le seccionó la yugular, lo que le llevó a un shock hemorrágico. El relato de los hechos apunta también que estas heridas determinaron el fallecimiento de Eusebio G. M., por cuya vida no pudieron hacer nada los servicios sanitarios de urgencias que llegaron al lugar de los hechos a las 11.45 horas de aquel 6 de septiembre y certificaron su muerte.

Amenazas y un incendio

El acusado, en el momento de cometer los hechos, se encontraba bajo los efectos de bebidas alcohólicas, que mermaban sensiblemente, sin llegar a anular, sus facultades volitivas -su voluntad- y cognitivas. De hecho, tras matar a su compañero, se desplazó hasta la Comisaría de la Policía de El Ejido, se entregó, confesó la autoría de los hechos y explicó que fue una fuerte discusión entre ambos lo que acabó en un homicidio. El varón, tiene 55 años y cuenta con tres detenciones e ingresos en prisión anteriores en su haber -dos por amenazas y una por incendio-.

Está previsto que el juicio con jurado que presidirá Gálvez dure, al menos, tres días.