Paciencia con 'The Inpatient'

Un fotograma del título.
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Lastrado por un control horroroso, la precuela de 'Until Dawn' para PlayStation VR sólo tendrá interés si la historia merece la pena

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Si algo pone de relieve 'The Inpatient' es que Sony no tomó una buena decisión al reciclar sus PlayStation Move, los mandos con sensor de movimiento de PlayStation 3, como punto de partida para interactuar en PlayStation VR, el sistema de realidad virtual de la compañía. La idea era interesante, al fin y al cabo el 90% de las experiencias son en primera persona y ambos periféricos hacen las veces de nuestras manos en esos mundos inmersivos. ¿El problema? Move no posee ningún stick analógico ni ninguna cruceta, por lo que desplazarte con ellos es casi imposible. Por eso, los juegos en los que el usuario es libre de moverse utilizan el pad habitual de PlayStation 4 o la -atención al nombre de marras- PS VR Aim Controller, una suerte de pistola diseñada por la compañía para la realidad virtual que, esta vez sí, posee dos sticks analógicos y permite al jugador moverse, además de apuntar y disparar.

Supermassive Games, autores del vibrante 'Until Dawn', han encontrado una forma de desplazarse con los mandos de Move para su título 'The Inpatient', pero es de todo menos satisfactoria. Apretando en el Move derecho un botón, nuestro personaje va girando sobre sí mismo de 25 en 25 grados. Apretando otro botón en el Move izquierdo, avanzamos. Se trata de un sistema de control farragoso y torpe en el que, además, no hay forma de modular la velocidad del movimiento, al menos en pleno juego. El resultado es que el jugador apenas tiene el control de lo que su personaje hace y por eso la tendencia a marearse es mayor. Lo comprobamos en la demostración que Sony puso a disposición de periodistas y youtubers en un evento previo a la París Games Week, la feria de videojuegos de la capital francesa.

'The Inpatient' es una precuela de 'Until Dawn'. El título pone al jugador en el papel de un paciente internado en un sanatorio mental que ni siquiera recuerda por qué está allí. Pronto empiezan a desfilar una serie de personajes por la 'celda' -una enfermera, un médico, tu compañero de habitación- con los que deberás entablar distintos diálogos. Además deberás interactuar con los objetos de la habitación, y protagonizarás diversas pesadillas y flashbacks con algún que otro susto... Y poco más. Es difícil predecir si esto es todo lo que tiene que ofrecer el juego pero, sinceramente, no parece que vaya por buen camino. Lastrado por un control horroroso -mucho mejor utilizar el pad tradicional de PlayStation 4-, la única opción de 'The Inpatient' es que la historia merezca la pena. Saldremos de dudas el 23 de enero.

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