La tecnología que permitirá salvar las Tablas de Daimiel

Tablas de Daimiel./Efe
Tablas de Daimiel. / Efe

Un proyecto de WWF y Coca-Cola crea herramientas para el ahorro de millones de litros de agua al año

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Las Tablas de Daimiel es un humedal que se extiende por más de 3.000 hectáreas manchegas. Ocuparon una vez diez veces más territorio, pero la sobreexplotación del agua que nutre este tesoro de la biodiversidad las ha dejado bajo mínimos. Cultivos de cereales como el maíz y la cebada, melonares, huertos de berenjenas, cebollas y ajos y, claro, la viña manchega compiten todavía por el agua del acuífero 23, pieza clave del sistema hidrológico de la Cuenca Alta del río Guadiana y aporte esencial para el humedal de las Tablas.

Para revertir esta situación WWF y Coca-Cola lanzaron el proyecto Misión Imposible, que desde 2012 busca devolver esa inmensa bolsa de agua de más de 5.500 kilómetros cuadrados de extensión a un estado saludable. Desde entonces, las explotaciones agrícolas participantes han ahorrado en torno a 2.500 millones de litros, lo que equivale a más de dos veces la cantidad de agua necesaria para llenar el Santiago Bernabéu hasta la cubierta.

Así, se han desarrollado tres tecnologías gratuitas para servir a las comunidades de regantes y a las Tablas de Daimiel. La primera de ellas estima con precisión la superficie que puede plantarse de cada cultivo en función de sus necesidades de agua y de las cantidades autorizadas para regadío por las autoridades de la cuenca hidrográfica del Guadiana. La herramienta ayuda al agricultor a decidir el tipo de cultivo que mejores resultados le da en función del líquido disponible. En 2016, se redujo el consumo de agua en casi 300 millones de litros.

En 2016 se redujo el consumo de agua en casi 300 millones de litros gracias a la tecnología implantadas por WWF y Coca-Cola

Por otro lado, la herramienta Sitar captura los datos del servicio de asesoramiento al regante del Ministerio de Medio Ambiente para "realizar un cálculo personalizado de riego para cada agricultor en función de su parcela y sus sistemas de regadío, el tipo de cultivo y el tipo de suelo", explica el director de Misión Imposible, Alberto Fernández. Solo durante el año pasado supuso un ahorro de más de 800 millones de litros de agua.

Y, en tercer lugar, Optiwine más que una herramienta es un método de trabajo basado en los datos y la tecnología. Durante 2012 y 2013 se instalaron aparatos en los viñedos para medir la humedad suelo, el consumo agua, la radiación solar y la temperatura, así como abrazaderas en las viñas para monitorizar su nivel de estrés. Así, se elaboraron una serie de recomendaciones precisas para los viticultores. Hoy, la herramienta ha evolucionado y ha abaratado su coste gracias al análisis de imágenes en alta resolución del satélite Landsat. En 2016 la herramienta fue utilizada por 45 agricultores en la zona, quienes consumieron casi 60 millones de litros menos que con los métodos tradicionales.

"Cuando el proyecto termine, vamos a dejar las herramientas a disposición de cooperativas y comunidades de regantes, para su uso gratuito, además de una serie guías y publicaciones de buenas prácticas", asegura Fernández. Además, todo lo aprendido en estos años de desarrollo del proyecto puede aplicarse a otras áreas agrícolas. "Pretendemos exportar este proyecto a otras zonas del territorio nacional y favorecer así el desarrollo de una agricultura sostenible, eficiente en la gestión de recursos y respetuosa con el medio ambiente", señala Juan José Litrán, director de relaciones corporativas de Coca-Cola Iberia.

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