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El chip desarrollado por los investigadores.
El chip desarrollado por los investigadores. / EPFL

El doctor bajo la piel

  • investigación

  • Investigadores suizos crean un chip de un centímetro de ancho que, colocado bajo la piel, se alimenta solo y monitoriza niveles de glucosa o colesterol

El futuro de la medicina está en mejorar la precisión, no sólo cuando hablamos del diagnóstico, sino también en las dosis de fármacos. Cuando nos hacemos un análisis de sangre, obtenemos una instantánea, una fotografía indicativa del momento en que la sangre se extrae antes de ser sometida a los análisis.

Ahora, varios laboratorios de la Escuela Politécnica Federal de Lausana, Suiza, están trabajando en dispositivos que permitan un análisis constante y durante un periodo tan largo como sea posible. La última novedad en este área es un chip biosensor que iría instalado bajo la piel.

Funcionamiento autónomo

"Es el primer chip del mundo capaz de medir no sólo el pH y la temperatura, sino también las moléculas relacionadas con el metabolismo, como la glucosa, el lactato o el colesterol, así como el consumo de drogas", dijo el doctor Carrara. Consiste en un grupo de sensores electroquímicos capaces de funcionar con o sin enzimas, lo que en la práctica significa que el dispositivo puede reaccionar a una amplia gama de compuestos, y hacerlo durante varios días o incluso semanas.

Este dispositivo de un centímetro cuadrado contiene tres componentes principales: un circuito con seis sensores, una unidad de control que analiza las señales de entrada, y un módulo de radiotransmisión. También cuenta con una bobina que, mediante un parche, se alimenta de una batería externa conectada a la piel. "Una simple tirita mantiene unida a la batería, la bobina y un módulo Bluetooth, que se utiliza para enviar los resultados de forma inmediata a un teléfono móvil", dijo el doctor Carrara.

Seguimiento en directo

El chip fue probado con éxito en vivo, empleando a ratones del Instituto de Investigación Biomédica (IRB) de Bellinzona, Suiza, donde los investigadores fueron capaces de controlar constantemente los niveles de glucosa y de paracetamol sin utilizar un solo cable de alambre. Los resultados fueron muy prometedores, lo que significa que las pruebas clínicas en humanos podría tener lugar dentro de tres a cinco años, sobre todo, porque el procedimiento es mínimamente invasivo, ya que el chip se implanta justo debajo de la epidermis. "Conocer el efecto preciso y en tiempo real de los fármacos sobre el metabolismo es una de las claves para el tipo de medicina personalizada y de precisión al que aspiramos", dijo Carrara.