¿Qué va a pasar con los impuestos de la compra-venta?

¿Qué va a pasar con los impuestos de la compra-venta?

Uno de cada dos españoles vende ya objetos usados por internet. Hacienda lo sabe y advierte de que la compraventa cotiza

JAVIER GUILLENEA

Comprar de segunda mano está de moda en España, y aún más si es por internet. También es cierto que no es una gran novedad, sobre todo si se tiene en cuenta que en muchos países de Europa y en Estados Unidos la compraventa de objetos usados forma parte de su cultura desde hace décadas, algo que no ha sucedido por estos pagos. Por alguna razón histórica, la segunda mano española ha estado siempre asociada a la pobreza. Aquí vendían los que necesitaban dinero con urgencia y compraban quienes no podían permitirse pagar los precios de mercado.

El panorama ha cambiado y la mayor prueba son las declaraciones realizadas la pasada semana por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quien recordó, ante las dudas existentes, que la compraventa de productos de segunda mano debe tributar por el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales un 4%. La economía digital es una de las prioridades de Hacienda, que nunca defrauda a la hora de buscar nuevas formas de recaudar dinero y ha visto una oportunidad en el cada vez más pujante trasiego de bienes entre particulares a través de internet.

El giro ha sido radical. De la ausencia de una cultura de compraventa se ha pasado en cuestión de unos pocos años a una especie de fiebre por los objetos usados. Según un estudio elaborado por Rastreator.com, el 50,4% de los españoles utiliza internet para vender objetos y un 45,3% se asoma a las webs para comprarlos. Estos porcentajes no dejan de crecer y reflejan un cambio en los hábitos de los consumidores nacionales.

Se vende de todo, desde un Ferrari hasta un vestido de novia sin estrenar

«Ha habido una revolución en el consumo en España; cada vez es mayor el número de personas que utilizan la segunda mano para ahorrar dinero», sostiene Eva Montero, responsable de comunicación de Rastreator.com. El estudio revela que las mujeres jóvenes (un 53,8%) son las más dadas a vender objetos usados en internet. Por edades, las más activas en este tipo de comercio son las chicas de entre 18 y 24 años, especialmente de ciudades de más de 200.000 habitantes. Por regiones, los internautas de las Baleares son los que más utilizan las plataformas de compraventa (un 54,8%), seguidos de los extremeños y los andaluces. Los menos animados son los aragoneses (un 31% de usuarios), seguidos a cierta distancia de castellanoleoneses (34%) y vascos (36%).

Eva Montero destaca que la buena salud de la segunda mano está relacionada «con la necesidad creciente de la sociedad de poner por delante las experiencias antes que los bienes materiales». «Sobre todo los de mediana edad -añade-; prefieren vivir a poseer más cosas». Mónica Casal, 'eRetail director' de la agencia especializada en marketing digital Elogia, no descarta que el motivo del auge de este tipo de intercambios haya sido la crisis económica, pero apunta una razón diferente que entronca con la búsqueda de experiencias: «Es una moda que llega para quedarse».

El tipo de cliente de la segunda mano «es joven, 'cool', un tanto 'hipster', que ha asumido el concepto de 'vintage' y también tiene una conciencia de reciclaje y cuidado del medio ambiente», afirma Mónica Casal. Es gente que «sabe que en Londres es normal comprar cosas en tiendas de segunda mano» y que ya no oculta que su ropa o muebles son usados. «En España -añade- ha pasado de ser algo cutre a estar de moda».

Las webs lo ponen fácil. Plataformas como Wallapoop, Vibbo y Milanuncios, que acaparan gran parte del mercado en España, ofrecen toda clase de comodidades para adquirir cualquier tipo de objetos usados con el mínimo esfuerzo y las máximas garantías de seguridad. «Para evitar problemas, estas plataformas tienen un sistema de valoración del vendedor y del comprador», recuerda Eva Montero.

En ellas se vende e intercambia todo lo que uno pueda imaginar, como ha comprobado el portal Tablóndeanuncios, que ha analizado más de 500.000 ofertas. Algunas son tan incomprensibles como las de quienes cambian un lagarto por un loro, un invernadero por una moto, un robot de cocina por un 'smartphone' o un equipo de música por otro loro. Hay también quien ha sacado a la venta en Alicante un paso de Semana Santa o quien da pábulo a todo tipo de conjeturas al vender un vestido de novia sin estrenar.

Lo que más abundan son los inmuebles, seguidos de artículos del hogar y de vehículos. Los precios de los primeros oscilan entre los 76 millones de euros de un hotel en Alicante, el «piso de lujo muy económico» por 'sólo' 12 millones en Huelva y una vivienda para reformar por 8.700 euros. En cuestión de coches, el más caro que se ha anunciado ha sido un Ferrari por 350.000 euros y el más asequible, un Seat Córdoba por 500. La crisis económica provocó un aluvión de ofertas de quads, todoterrenos y vehículos de alta gama, pero el mercado en internet se ha normalizado y ahora el coche de segunda mano más vendido en España es el Seat Ibiza.

La compraventa de ropa está viviendo un auge considerable, así como los artículos de fotografía, la afición que experimenta un mayor aumento en número de anuncios. Otra de las categorías con un crecimiento exponencial es la de los artículos deportivos. En este apartado se pueden encontrar numerosas oportunidades de material casi nuevo ofertado por personas que en su día se propusieron practicar en serio una disciplina y la abandonaron poco después tras adquirir todo el equipamiento. No sería de extrañar que ese equipo pase a ser de tercera mano cuando lo venda algún nuevo exdeportista. Es la esencia de la compraventa; unos toman lo que otros dejan y al final todos contentos. Hasta Hacienda.

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