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Nunca se acude al especialista de la voz en caso de catarro por tener la voz tomada.
Nunca se acude al especialista de la voz en caso de catarro por tener la voz tomada.

¿Cuándo acudo a un logofoniatra?

  • otorrinolaringología

  • La especialista en rehabilitación de la voz del Hospital Quirónsalud San José Judith Wuhl de Carli nos indica los síntomas clave para saber que padecemos una disfonía

Una disfonía (desde leve a severa) es la alteración de cualquiera de los tres elementos por los que se define el sonido: altura (tono), intensidad (volumen) y timbre (fuente).  «Normalmente, la disfonía es producida por múltiples factores y será el especialista quien evalúe  y diagnostique una terapia acorde a las necesidades de cada individuo», señala Judith Wuhl de Carli, responsable del área de rehabilitación de la voz de la Unidad de Logopedia del Hospital Quirónsalud San José.

Pero, aunque sin duda, es la prescripción del médico otorrinolaringólogo la que nos hace acudir a un especialista, hay muchos signos que nos pueden dar indicios de la necesidad de solicitar la valoración de un logofoniatra, en caso de una disfonía.

Signos a tener en cuenta

Según esta experta en voz normal y patológica, las señales a las que se ha de prestar atención son las siguientes: 

1. Después de dos semanas de disfonía o alteración de la voz sin que exista vinculación con un catarro o  una enfermedad bronquial o pulmonar.

2. Cuando después de un uso continuado de la voz aparece picor, sequedad, dolor en la buco faringe (zona posterior de la boca) o agujetas a la altura de la laringe o músculos cercanos.

3. Cuando existe la necesidad de carraspear continuamente.

4. Si se requiere invertir mucha energía para hablar o hacerlo con mucho volumen porque si no, la  voz no sale  o, por el contrario, ha ido perdiendo sonoridad  y se hace complicado una conversación en sitios ruidosos.

5. Después de una cirugía de cuello o tórax en la que haya habido una lesión neurológica a nivel laríngeo. La falta de movilidad muchas veces es recuperable, pero hay que trabajar en ello lo antes posible.

6. Si se va perdiendo la voz a medida que pasa la semana, aunque se recupere en períodos de descanso.

7. Si se utiliza la voz para trabajar, hay que entrenarla. El hablar/cantar durante muchas horas es un esfuerzo añadido a nuestra laringe. 

8. Si al cantar voy perdiendo notas de mi registro, sean estas agudas o graves.

9. Después de una cirugía por lesiones de las cuerdas vocales. Aunque la voz  esté recuperada, debemos aprender a fonar con un buen patrón vocal. Si la lesión devino por mal uso o abuso, hay que aprender a usarla sin esfuerzo; si la lesión es congénita o, en todo caso, no es por mal uso, seguro que se ha instalado una conducta fonatoria de esfuerzo para compensar la alteración anterior de la voz que habrá que trabajar.

No en caso de catarro

Como aclara Judith Wuhl, cuando se padece un catarro y se tiene la voz tomada no es necesario acudir al logofoniatra. «Solo cuando la alteración o el cambio de voz se mantenga durante al menos dos semanas o la alteración no esté vinculada en su inicio a una enfermedad de las vías respiratorias», apunta.