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Si vas a correr por carreterea una carretera, hay que priorizar una buena amortiguación para reducir el impacto en las articulaciones, además de minimizar el desgaste de la suela.
Si vas a correr por carreterea una carretera, hay que priorizar una buena amortiguación para reducir el impacto en las articulaciones, además de minimizar el desgaste de la suela.

Las zapatillas, personalizadas

  • podología

  • Existen muchos conceptos aún desconocidos que no se tienen en cuenta a la hora de comprar calzado deportivo. Estos son los más importantes

El aumento de personas que dedican parte de su tiempo se ha disparado en los últimos años, y con ello también lo hace la venta de calzado deportivo. Pero la compra de unas zapatillas debe ser personalizada según las características físicas del individuo.

Para saber cuáles elegir, debemos descartar los siguientes mitos:

1. El calzado es lo único importante a la hora de correr. Sin duda el calzado marca la diferencia, pero no es lo único a tener en cuenta. Si eres corredor, es necesario que como en cualquier otro deporte, te preocupes por tu técnica. Mediante el entrenamiento y la mejora de la técnica, lograrás disminuir las probabilidades de lesión y aumentarás la eficiencia de carrera, lo que se traduce en un menor gasto energético y mayor capacidad aeróbica. 

2. Todo el mundo debería llevar plantillas. Tendemos a pensar que siempre es necesario llevar plantillas para correr (o para caminar incluso), pero no es así. La estructura corporal se adapta al movimiento, con lo que las plantillas son especialmente recomendables cuando se sufre algún tipo de dolor que surge por el motivo que sea, como por ejemplo una lesión que aún no se ha tratado. Si todo va bien y no hay problemas, ¿para qué vas a cambiarlo con plantillas? En caso de duda, consulta siempre a un podólogo para que te haga un análisis de la pisada.

3. El peso da igual si la zapatilla es buena. Es un error no tener en cuenta el peso. Si pesas más de 80 Kg, hay que darle prioridad a la amortiguación, con una suela de espuma más dura y con amortiguación adicional en el talón y la puntera.

4. No hace falta tener en cuenta el terreno. Cuando vayas a elegir una zapatilla debes pensar en el tipo de superficie por el que más vas a correr. Si es una carretera, hay que priorizar una buena amortiguación para reducir el impacto en las articulaciones, además de minimizar el desgaste de la suela. Si por el contrario es un camino montañoso, hay que escoger una buena sujeción del pie y parte del tobillo.

5. Compra siempre zapatillas de competición. No es necesario que te dejes un dineral si vas a correr de manera ocasional. Con unas zapatillas de entre 300 y 400 gramos tienes más que suficiente y te proporcionarán todo lo que necesitas. Si vas en serio y quieres mejorar el rendimiento, entonces sí es recomendable reducir el peso por debajo de los 250 gramos.

 6. Las zapatillas duran para siempre. Un desgaste de la suela o daños en la zapatilla no solo contribuye a tener una menor capacidad de amortiguación, sino a mayores probabilidades de sufrir una lesión. Como con cualquier producto, el paso del tiempo y el uso afectan a la calidad del calzado, siendo aconsejable cambiarlo entre los 300 y los 2000 Km según la tipología.  

 7. Preocúpate de los síntomas. Sí, hay que preocuparse cuando aparece algún dolor, pero lo primero a potenciar siempre es la prevención. En este aspecto, el uso de cremas orientadas a la preparación deportiva como Fisiocrem, el uso de un calzado adecuado, y la realización de estiramientos de la musculatura después del ejercicio, pueden ayudarte a evitar las lesiones.

Fuente: Fisiocrem, de la compañía farmacéutica Uriach.