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Terapia personalizada para la insuficiencia cardiaca

Terapia personalizada para la insuficiencia cardiaca

  • Cardiología

  • Una investigación permitirá inhibir una enzima y desarrollar un tratamiento para el 50% de los pacientes afectados por esta patología

La insuficiencia cardiaca es la primera causa de hospitalización en la población mayor de 65 años, y afecta a más del 3% de los españoles adultos. Para su tratamiento, un estudio abre las puertas a una terapia personalizada para cada paciente, con el desarrollo de fármacos que inhiban una molécula involucrada. Este trabajo multicéntrico internacional logra demostrar que el exceso de una molécula (la enzima lisil oxidasa-2) produce la fibrosis del músculo cardiaco, lo que impide su funcionamiento normal y propicia el desarrollo de la insuficiencia cardiaca.

Publicado en la revista Nature Communications, los resultados de esta investigación podrían representar un tratamiento eficaz para la mitad de los pacientes afectados por la insuficiencia cardiaca. «Esta estrategia puede ser especialmente útil en un 50% de todos los casos, que actualmente no disponen de un tratamiento eficaz«, mantiene el doctor Javier Díez, director del Programa de Enfermedades Cardiovasculares del CIMA y director de Investigación e Innovación del Departamento de Cardiología y Cirugía Cardiaca de la Clínica Universidad de Navarra, uno de los autores del trabajo. «En estos enfermos la alteración de la función del corazón está muy relacionada con la fibrosis del músculo cardíaco, por lo que la inhibición de esta enzima se plantea como una alternativa terapéutica muy prometedora».

Estudios experimentales confirman que la eliminación de este exceso repara la fibrosis y recupera la función del corazón, con lo que se previene la aparición y la progresión de la IC. «Estos resultados sugieren que la enzima lisil oxidasa-2 podría ser una diana para el tratamiento de esta enfermedad», comenta el doctor Díez, que ya prepara la siguiente fase: desarrollar tests que permitan diagnosticar de forma precisa a los pacientes con enfermedades cardiacas que presentan un exceso de esta molécula en su corazón. Estas pruebas se realizarán en el CIMA y la Clínica Universidad de Navarra, a través del grupo de investigación BIOMARCS.

«La insuficiencia cardiaca constituye un auténtico reto para nuestra sociedad y supone el 2,5% del coste global dedicado a sanidad», explica el doctor Díez. «Ante este desafío es fundamental, por un lado, optimizar los recursos sanitarios existentes para disminuir la incidencia de nuevos casos y mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes. Y, por otra parte, investigar los mecanismos que producen el fallo del corazón para desarrollar tratamientos más eficaces y seguros que los actualmente existentes».