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La mitad de los enfermos crónicos españoles incumple sus tratamientos

  • Los que más desatienden las indicaciones del médico son los más jóvenes, los de mayores ingresos y los fumadores, así como los pacientes con EPOC, asma y depresión

  • Un tercio se automedica, un 30% olvida tomar los medicamentos, un 20% abandona la terapia si nota mejoría, y el 70% no hace ejercicio alguno

La mitad de los enfermos crónicos españoles incumple parte de los tratamientos farmacológicos y de hábitos de salud que le han puesto sus médicos para paliar la dolencia y mejorar su calidad de vida. Así lo certifica un estudio nacional realizada por el Observatorio de la Adhesión al Tratamiento, que encuestó a 6.150 enfermos de alguna de las doce principales dolencias crónicas en farmacias de todas las comunidades autónomas.

El estudio indica que el incumplimiento se produce por igual entre hombres y mujeres, pero que sí tiene mucho que ver con la edad, el estatus económico, los malos hábitos de salud, y con algunas enfermedades. Aunque la mayor parte de los enfermos crónicos son jubilados, los que más desatienden las indicaciones de los médicos son los pacientes más jóvenes -superan el 55% de incumplidores-, seguidos por los menores de 50 años. Lo mismo ocurre con las rentas más altas (las superiores a 2.700 euros al mes), que ignoran parte de los tratamientos hasta en diez puntos más que los que ganan entre 1.300 euros y esa cantidad.

Igual alta desatención de los tratamientos se da entre los que tienen malos hábitos de salud. Los fumadores incumplen las terapias doce puntos más que los que nunca han fumado y la diferencia negativa también llega a cinco puntos entre quienes no hacen ejercicio físico y no cuidan su dieta. Por patologías, los enfermos menos rigurosos al observar los tratamientos son los de EPOC, asma, depresión y dolencias reumáticas.

Buena parte de los incumplimientos se concentran en la terapia farmacológica. El 30,6%, de forma especial los menores de 50, admite olvidar tomas de medicamentos; un 15% no siempre los toma a su hora; un 20% suele abandonar el tratamiento si nota mejoría; y otro 21% también corta la medicación si nota algún efecto secundario. Más de un tercio reconoce que se automedica, al menos ante dolencias que cree “banales”, y la mitad de ellos no se lo comunican al médico.

Tras lo anterior, no es de extrañar que hasta el 34% no compre algunas veces los medicamentos recetados por su médico. Las dos terceras partes dice que lo hace porque ya tiene el producto en casa, lo que confirma que no toma de forma adecuada la medicación. Los casos de falta de compra por motivos económicos son mínimos.

Si los incumplimientos de las terapias farmacológicas son evidentes también lo es la falta atención a los hábitos de vida saludables. Según sus respuestas, el 18% de los enfermos crónicos fuma -factor que suele agravar sus dolencias-, el 70% no hace ejercicio y el 64% no sigue dieta especial alguna. Estos dos últimos factores cuadran con que se haya detectado sobrepeso en la mayoría y abundantes casos de obesidad.

La alta desatención de los tratamientos médicos, más en los enfermos crónicos, es un grave problema para su salud, pero lo es también para la sostenibilidad de la sanidad pública. Los expertos calculan que estos incumplimientos de terapias desperdician al año unos tres millones de recetas, disparan la demanda sanitaria -más consultas, pruebas, fármacos e ingresos-, y restan gran parte de su eficacia a los tratamientos, hasta reducir su efectividad incluso a menos de la mitad. El Observatorio de la Adhesión al Tratamiento estima en unos 11.250 millones de euros el gasto sanitario que en España se desperdicia al año por la falta de diligencia en el cumplimiento de las terapias y de mejora de los hábitos de vida.